HABLÓ EVO
Evo Morales habló con Santiago Cúneo sobre la rebelión boliviana: “el pueblo está defendiendo los recursos naturales y los servicios básicos”
En una extensa entrevista con el periodista argentino Santiago Cúneo, el expresidente de Bolivia, Evo Morales, sostuvo que el país atraviesa una “rebelión popular” originada por la crisis económica y las políticas de ajuste impulsadas por el actual gobierno. Además, denunció privatizaciones encubiertas, represión contra sectores sociales movilizados e injerencia internacional en el conflicto político boliviano.
El exmandatario boliviano Evo Morales brindó una extensa entrevista al canal argentino Canal 22, conducido por Santiago Cúneo, donde realizó un duro diagnóstico sobre la situación política, económica y social que atraviesa Bolivia.

Morales afirmó que el escenario actual comenzó tras el golpe de Estado de 2019 y sostuvo que, pese al retorno democrático, la crisis se profundizó con la aplicación de políticas alineadas al Banco Mundial y al Fondo Monetario Internacional.
Según explicó, el gobierno boliviano avanzó con medidas que —a su entender— representan una restauración del modelo neoliberal y del “Estado neocolonial”, situación que provocó una creciente reacción popular en distintos puntos del país.

Durante la entrevista, el expresidente cuestionó decretos y leyes impulsadas por el actual gobierno vinculadas a privatizaciones, modificaciones en la estructura agraria y apertura económica. En ese marco, aseguró que existe preocupación social por la eventual privatización de recursos naturales estratégicos, servicios básicos, salud y educación.
Morales señaló que la eliminación de subsidios a los combustibles y la escasez de gasolina y diésel generaron un fuerte impacto económico y social, afectando especialmente al transporte, el comercio y el abastecimiento de alimentos.
“El pueblo está defendiendo el litio, las tierras raras y los servicios básicos”, expresó el exmandatario, quien sostuvo que las movilizaciones dejaron de ser únicamente reclamos sectoriales para transformarse en una defensa de la soberanía nacional.
En otro tramo de la conversación, Morales cuestionó la legitimidad política del actual gobierno y aseguró que existe un profundo desgaste institucional. También afirmó que el diálogo impulsado por las autoridades nacionales no logró convocar a sectores relevantes de la sociedad boliviana.

El exjefe de Estado repasó además indicadores económicos de sus años de gobierno, destacando el crecimiento del Producto Interno Bruto, el incremento de las reservas internacionales y el proceso de nacionalización de empresas estratégicas y recursos naturales.
Morales sostuvo que las políticas implementadas durante su administración permitieron mejorar la economía boliviana y defendió la decisión de cerrar bases militares extranjeras y recuperar el control estatal sobre sectores considerados estratégicos.
Durante la entrevista también apuntó contra actores internacionales. Cuestionó el respaldo de Estados Unidos y de la Organización de Estados Americanos al actual gobierno boliviano y denunció una supuesta injerencia extranjera en el conflicto político interno.

En ese contexto, mencionó publicaciones y declaraciones atribuidas al consultor argentino Fernando Cerimedo y vinculó al gobierno de Javier Milei con acciones de apoyo logístico al Ejecutivo boliviano. Incluso afirmó que existieron vuelos provenientes de Argentina con material destinado a las fuerzas de seguridad bolivianas para tareas represivas, aunque sostuvo que esa situación deberá ser investigada.
Asimismo, Morales advirtió sobre una creciente militarización en Bolivia y afirmó que dirigentes sindicales y referentes sociales están siendo perseguidos judicialmente en medio de las protestas y bloqueos que afectan varias regiones del país.
Consultado sobre una eventual candidatura presidencial, el líder del Movimiento al Socialismo negó estar en campaña electoral, aunque remarcó que continuará acompañando al movimiento indígena y popular boliviano “mientras tenga vida”.
Finalmente, Evo Morales aseguró que la actual movilización social responde a una defensa de la patria y de los recursos naturales bolivianos. “El pueblo está firme y unido”, afirmó, al tiempo que reivindicó su gestión de 14 años al frente del gobierno y sostuvo que durante ese período Bolivia vivió estabilidad económica y crecimiento.