Aparecieron trabas

Falta todavía para un acuerdo entre LLA y el PRO por la Ciudad de Buenos Aires

El macrismo no se resigna a abandonar el distrito que lo vio nacer. Bullrich ya dijo que no le importa el cargo que hoy ostenta Jorge Macri, pero eso no significa que los libertarios le quitaron el ojo a CABA. Las negociaciones

Tras el deshielo de la relación entre Mauricio Macri y Karina Milei y los primeros diálogos entre el PRO y La Libertad Avanza, algunas fichas comienzan a ordenarse en la Ciudad de Buenos Aires y otras, no. Por caso, la senadora Patricia Bullrich dejó en claro que está dispuesta a resignar una eventual candidatura a jefa de Gobierno, que -según interpretó ella- va a ser el primer pedido del PRO para cualquier acuerdo. En cambio, en el entorno de Pilar Ramírez -la lugarteniente porteña de Karina Milei- indican que todavía faltan largos pasos para llegar a un acuerdo porteño. De hecho, Ramírez hace una semana ponía en duda cualquier acuerdo y criticaba a Jorge Macri por copiar la agenda de LLA.

Bullrich coqueteó brevemente con una candidatura porteña, pero hace tiempo que volvió a sus aspiraciones nacionales. De todas formas, dejó una puerta entreabierta a la Ciudad, aunque en su entorno destacan que tiene muy pocas ganas de competir para ser intendenta. Ahora, ante la eventual posibilidad de un acuerdo Macri-Milei, Bullrich destacó que está dispuesta a dar un paso al costado. “¿Qué es lo primero que va a venir a pedir el PRO en la reunión? La Ciudad de Buenos Aires. Hay que ser realistas. ¿Y nos vamos a poner obsescadamente a decir que ‘no’? Entonces no querés una coalición", razonó la senadora sobre una candidatura porteña de LLA.

La realidad es que, con Diego Santilli marchando camino a competir como gobernador bonaerense y la caída en desgracia de Manuel Adorni (a quien Karina Milei veía como su candidato porteño), La Libertad Avanza está escasa de candidatos porteños.

Del lado de Jorge Macri ya están hace rato abiertas las puertas para negociar una alianza, donde perfectamente el jefe de Gobierno podría ser acompañado en la fórmula por alguien como Pilar Ramirez. Pero la hermanísima no quiere dar el brazo a torcer tan rápido. En el entorno de su lugarteniente, indicaron que por ahora acuerdos no hay.

Hace una semana, Ramírez había sido contundente en sus dudas: “Ni siquiera sabemos si vamos a compartir el proyecto de Ciudad” con el PRO, había dicho. Una forma de no dar por cerrado el lugar subalterno que ocuparía el karinismo en esa alianza y dejar todas las posibilidades abiertas. “Queremos que sea la ciudad de La Libertad Avanza”, fue otra de sus definiciones.

“El año que viene discutiremos cómo son las candidaturas”, había dicho sobre cualquier negociación. Y había vuelto a la carga con el planteo de que el PRO les copia los proyectos y Jorge Macri, el estilo. Señaló, entre otros, la Ley Hojarasca porteña, los cambios en la Verificación Técnica Vehicular (VTV) y la ley contra los cuidacoches. “No somos celosos, pero nos deben el copyright”, remarcó. Y acusó al jefe de Gobierno de hacer “sobreactuación de las ideas de la libertad”. No suenan a las palabras de alguien que está por hacer un acuerdo con el PRO, y con Jorge Macri, en particular.

No obstante, los tiempos podrían acelerar y Pilar Ramírez podría ser llamada a negociar, aunque sea desde una posición dura.

Es lo que alienta a Bullrich. Dijo que una alianza LLA-PRO “es importante para la gobernabilidad presente, pero también para el futuro porque los inversores y los ahorristas están preguntándose qué va a pasar en las elecciones del año que viene”. La senadora se mostró partidaria de negociar con “todos aquellos que manejan una provincia o un distrito”, como los “cinco gobernadores radicales y los tres del PRO”, para que “sean parte de una coalición”. También planteó que, como parte del acuerdo, LLA debería respetar en esos distritos a los que quieren reelegir y no presentarles candidatos.

“¿Qué me voy a poner a pensar en la Ciudad de Buenos Aires cuando está en plena discusión este acuerdo político? Yo vengo de ganar la ciudad por el 51 por ciento de los votos, siendo candidata a senadora. Tengo todas las posibilidades de serlo, pero también soy consciente de la necesidad de una coalición", remarcó la dirigente.

Bullrich reiteró que la demora en sacarlo a Adorni del Gobierno también complicó la relación con los aliados. “Creo que nos generó un cansancio de parte de los aliados, que decían qué pasa que no resuelven este problema que tienen. (El caso Adorni) fue como un tapón para la posibilidad de avanzar en temas importantes, tanto los que planteaba el Gobierno como algunos que planteaba la oposición, que también tienen que ser discutidos. Eso generó un cansancio de parte de los aliados parlamentarios también”, insistió.

Por eso, Bullrich buscó presentar las conversaciones de Karina Milei con Macri como un nuevo comienzo. “Empezar a generar un acuerdo político es importante, con el PRO y también con el radicalismo y con algunas fuerzas provinciales. Eso nos va a dar mucho más espacio de gobierno y de certeza, que va a influir positivamente en el ciclo económico que tiene que arrancar a mayor velocidad”.

Para eso está dispuesta a dejar una candidatura que nunca terminó de interesarle.