Terrorismo de Estado
Identificaron a una de las víctimas tras el hallazgo de restos de desaparecidos en La Calera
El Juzgado Federal N°3 había confirmado el descubrimiento de 12 cuerpos en el predio del ejército en la provincia de córdoba.
El juez Miguel Hugo Vaca Narvaja anunció durante el miércoles la identificación de 12 personas cuyos restos óseos fueron recuperados en el predio de «La Perla». Se trata de un hito científico: es la primera vez que se obtienen pruebas físicas de este tipo en uno de los centros de exterminio más grandes del país.
El hallazgo es el resultado de un trabajo conjunto entre el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), el Instituto de Medicina Forense local y geólogos de la Universidad Nacional de Río Cuarto.
La investigación no fue al azar. El equipo forense utilizó la herramienta LiDAR (detección por pulsos de luz láser) e imágenes satelitales para «escanear» el terreno.
El punto de quiebre fue el análisis comparativo de fotografías aéreas de 1979, que permitieron detectar movimientos de suelo sospechosos.
En el sector denominado «Loma del Torito», los investigadores hallaron fragmentos de fémur y restos craneales enterrados a poca profundidad. Los expertos confirmaron una hipótesis de larga data: hubo exhumaciones previas con maquinaria pesada antes del fin de la dictadura para intentar borrar los rastros de los cuerpos.
Se estima que entre 1976 y 1978 pasaron por allí entre 2.200 y 2.500 detenidos. Los trabajos se concentran ahora en una zona de diez hectáreas que presenta alteraciones del suelo compatibles con enterramientos clandestinos.
Tras 70 días de labor intensiva, la ciencia logró recuperar 12 perfiles genéticos parciales. La Justicia Federal inició el protocolo de contacto con los allegados de las víctimas. El proceso se maneja con estricta reserva para garantizar la contención de los familiares antes de difundir la lista oficial de nombres.
Identificaron a una de las víctimas
Se trata de Mario Alberto Nívoli, el primer identificado entre los 12 desaparecidos. El cordobés fue secuestrado el 14 de febrero de 1977 en su casa familiar y detenido en el centro clandestino La Perla, a cargo del militar Luciano Benjamín Menéndez.
La hija de Mario Alberto Nívoli, María Soledad, era una bebé cuando un grupo de militares argentinos se llevó a su padre de su casa en General Paz. Este jueves, casi 50 años después, la mujer confirmó que los restos de Mario fueron identificados entre las 12 personas que se hallaron en los alrededores del ex centro clandestino La Perla.
Mario tenía 28 años cuando lo secuestraron, era oriundo de la localidad cordobesa de Ucacha, pero había estudiado Ingeniería Química en la Universidad Nacional del Litoral (UNL) y militado en la Juventud Universitaria Peronista (JUP).
En Santa Fe no solo estudió, sino que también se casó con Graciela, con quien tuvo a Mariano y María Soledad, y luego se mudaron a Concordia y a Córdoba. Según el Archivo Provincial de la Memoria de Córdoba, el joven trabajaba de técnico electricista y sus compañeros le decían "Tito".
El grupo de tareas lo detuvo ilegalmente frente a su familia. Su destino fue el centro clandestino de detención, tortura y exterminio conocido como La Perla en Córdoba, bajo la órbita del militar Luciano Benjamín Menéndez.
Los represores responsables de este espacio fueron sentenciados el 25 de agosto de 2016 en la megacausa "La Perla-La Ribera-D2". Menéndez falleció menos de dos años después en febrero de 2018, se trataba del militar argentino con más cadenas perpetuas por delitos de lesa humanidad. Acumuló 13.
El Tribunal Oral Federal N°1 de Córdoba condenó a "prisión perpetua e inhabilitación absoluta y perpetua" a 38 represores y absolvió a cinco por los crímenes de lesa humanidad cometidos contra 711 personas en La Perla y en Campo Rivera, principalmente.