¿ni pasó por aduana?
Jet Privado de Adorni: declaran que Grandio pagó los vuelos y que pidió que no le hicieran factura
Tossi señaló que el conductor de la TV Pública abonó el viaje a Punta del Este y que alegó que era una “invitación” a una familia amiga. Durante su declaración recibió mensajes y llamadas del amigo del jefe de Gabinete.
La declaración de una empleada que vendió los pasajes en el jet privado que llevó a Manuel Adorni a Punta del Este alimentó una sola teoría: la travesía de lujo fue un regalo que le hizo el conductor de la TV Pública Marcelo Grandio. “Quiero invitar a una familia”, le dijo el animador a la mujer, Vanesa Tossi, cuando le pidió cotizar el viaje. En su testimonio bajo juramento, ella aseguró que los pasajes los pagó Grandio y que intentó por todos los medios que no le hicieran factura. Pero, además, agregó información que podría abrir otro capítulo en la investigación: el día del vuelo a Uruguay el jefe de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) intervino personalmente con un dispositivo especial para flexibilizar los controles y agilizar la salida de los pasajeros VIP.
Mientras Tossi narraba los hechos en la audiencia sucedió un hecho insólito. El conductor de televisión comenzó a llamarla. Y, ante la falta de respuesta, insistió con mensajes: “Vane, ¿estás? ¿Te llamo?”. El relato de la testigo es claro. Deja un escenario muy complicado para el jefe de Gabinete, que desde hace días repite que “está cansado de decir que pagó el viaje”. Agobiado por las novedades judiciales de su excursión a Uruguay, Adorni recibió otra mala noticia. El fiscal Gerardo Pollicita activó la investigación por enriquecimiento ilícito y pidió una serie de medidas para conocer en profundidad su nivel de vida: títulos de propiedad, viajes al exterior, autos, designaciones, participaciones societarias, entre otros.
La declaración que hunde al vocero
La empleada de la empresa Jag Executive, compareció ayer por la mañana en Comodoro Py y relató con detalle cómo se realizó el pago del viaje a Punta del Este. De acuerdo a lo que pudo reconstruir Página/12 a partir de fuentes judiciales, Tossi explicó con precisión que Grandio, con quien ya había tratado en otras ocasiones, le solicitó una cotización para obsequiarle el viaje a una familia amiga. Una vez que le pasó el precio del traslado, supo que el generoso gesto estaba destinado a la familia Adorni. En las conversaciones que mantuvieron, el conductor insistió en que no le extendieran factura alguna. Finalmente, acordaron emitir sólo una por el viaje de ida. A la luz de los hechos, no es una casualidad que tanto Adorni como Grandio se limitaran, en un primer momento, a hablar exclusivamente de ese tramo.
La historia se complica aún más con la factura del regreso. El documento fue presentado el jueves pasado por Agustín Issin, el jefe de Tossi, y tiene puntos más que dudosos. Por ejemplo, está fechada el 9 de marzo, varias semanas después del vuelo, en un timing que parecería ser una reacción tardía. Justo ese día, el periodista Carlos Pagni mencionó al pasar en LN+ que la familia Adorni estaba de excursión en Uruguay. A partir de ahí, el escándalo comenzó a tomar estado público. Según Issin, la demora se debió a que se encontraba de viaje y recién pudo confeccionar el recibo cuando volvió. Un argumento que suena más a una excusa que a una casualidad.
Grandio, además, solicitó que la facturación figurase a nombre de su productora Imhouse, que tiene contratos firmados con el Estado para realizar cuatro programas en la Televisión Pública. Este aspecto resulta clave porque las denuncias apuntan precisamente a que el viaje del jefe de Gabinete podría constituir una dádiva encubierta a cambio de esas contrataciones estatales.
En su declaración ante el juez Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita, Tossi se refirió al precio de los pasajes y dejó en evidencia que la operación corrió íntegramente por cuenta de Grandio. En las charlas que mantuvieron, el conductor le solicitó que vendiera los asientos que iban a quedar vacíos en el jet privado para abaratar al máximo los costos. Quería que la invitación le saliera lo más barato posible. Tras el pedido, la empleada logró vender 3 lugares para otros pasajeros que compartirían el traslado con los Adorni: dos pasajes en el vuelo del 12 de febrero y un pasaje en el vuelo del 17 de febrero. Por esa razón, Grandio obtuvo un descuento de 1.800 dólares. Cada tramo costaba originalmente 4800, pero por el de regreso pagó 3.000.
La forma en que se abonó el viaje es otro punto opaco. El tramo de ida se compró con una transferencia bancaria que realizó una persona llamada Horacio. El tramo de regreso fue en efectivo. Tossi explicó que 6 días después del vuelo, el 23 de febrero, tuvo que recordarle al conductor el tema del pago pendiente. Como respuesta recibió que se iba a comunicar con ella el mismo Horacio. Esa persona lo derivó con otra de nombre Marcelo. Este hombre la contactó por Whatsapp, se presentó como un trabajador que responde a Grandio y coordinaron la entrega de un sobre.
La secretaria de Issin también aportó una copia de una carta documento que Grandio le envió al agente de viajes Agustín Issin. Allí, una persona que sería el apoderado del conductor, le manifestó que desconocía la factura de los 3.000 dólares que ya había abonado y reclamó que le generen una nota de crédito. Un movimiento que, a priori, parece busca borrar rastros.
Pasajeros VIP
Más allá del pago del viaje, el proceso judicial podría tener un nuevo capítulo a raíz del testimonio aportado por Tossi sobre los privilegios que tuvo la familia Adorni para salir del país.
Según declaró, el 12 de febrero en el Aeropuerto de San Fernando, el jefe de la PSA armó un operativo especial que flexibilizó los controles migratorios. En lugar de utilizar el reconocimiento facial se optó por el escaneo del documento que es un trámite más sencillo.
La desesperación de Grandio
Sobre el final de su declaración, la testigo comentó la insistencia casi desesperada del conductor de televisión por contactarse con ella. Dijo que luego de que se conociera el escándalo, la llamó en reiteradas oportunidades. Contó que lo notó nervioso y que en un momento dejó de atenderlo. Al parecer, el nerviosismo persiste al día de hoy. Porque durante la audiencia de ayer, Grandio la llamó y le envió mensajes nuevamente. “¿Vane, estás? ¿Te llamo?”, le preguntó. No hubo respuesta. Minutos después se despidió: “Bueno, todo bien! Saludos”. Más tarde no se aguantó y le volvió a escribir: “Si querés llamame”. Todo quedó asentado en el acta.
Contratos con el Estado
En paralelo a la declaración de Tossi, la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), por orden del juez Lijo, se presentó ayer en el edificio de la TV Pública con un oficio judicial. El procedimiento tuvo como objetivo recolectar documentación oficial sobre las contrataciones de la productora de Grandio. El requerimiento de información no se limitó solo a los montos de los contratos, sino que se extendió también a los mecanismos de control laboral, en busca de posibles irregularidades.
La Justicia, específicamente, solicitó los registros de ingresos, egresos y la justificación de inasistencias de Grandio, para verificar si el vínculo con el canal oficial cumplía con las normativas vigentes o si, por el contrario, ocultaba una estructura de beneficios irregulares y privilegiados.
Casas, autos, viajes, sociedades: todo en la mira
El fiscal Gerardo Pollicita, en tanto, considera que hay motivos fundados como para avanzar en la investigación por la sospechosa evolución patrimonial del jefe de Gabinete. Por eso, requirió a Lijo que adopte una serie de medidas contundentes para identificar los bienes de Adorni y su esposa. Con ese objetivo, pidió que se libre de oficio a los Registros de la Propiedad de la Provincia y Ciudad de Buenos Aires. Además, solicitó a la Administración del exclusivo Country Indio Cuá Golf Club que informe sobre el pago de las expensas y a la Municipalidad de Exaltación de la Cruz si tramitaron los permisos correspondientes para la construcción de la casa ubicada en el lote 380.
También pidió información a la Dirección Nacional de los Registros Nacionales de la Propiedad del Automotor para averiguar qué vehículos figuran a sus nombres. De la Oficina Anticorrupción quiere recibir todas las declaraciones juradas desde 2022 y de la Secretaría General de Presidencia el legajo completo del funcionario: designaciones, renuncias, salarios, viáticos, movilidad, entre otros.
De la Inspección General de Justicia (IGJ) y otros organismos pretende obtener información sobre participaciones en sociedades y cargos directivos tanto de Adorni como Angeletti. Y, con los viajes a Nueva York y Punta del Este como epicentro de la crisis política que sacude al Gobierno, Pollicita quiere que la Dirección Nacional de Migraciones le brinde un informe completo sobre los ingresos y egresos del país de la pareja desde el 1 de enero de 2022 hasta la actualidad.
Para Adorni y el Gobierno, el escándalo por sus viajes y bienes es un tema cerrado. Para la Justicia es un caso que recién empieza.