Kioskos y distribuidoras se quedaron sin cigarrillos: habrá faltante en todo el país

Como ya lo venían anunciando, los kioskos y distribuidoras de la Argentina se quedaron sin stock de cigarrillos y no se conseguirán en los próximos días. Las tabacaleras dejaron de producir cuando comenzó la cuarentena obligatoria y no les queda más producto para entregar. “Estamos en un estado crítico en el que los puntos de […]

Como ya lo venían anunciando, los kioskos y distribuidoras de la Argentina se quedaron sin stock de cigarrillos y no se conseguirán en los próximos días. Las tabacaleras dejaron de producir cuando comenzó la cuarentena obligatoria y no les queda más producto para entregar.

“Estamos en un estado crítico en el que los puntos de venta no tienen más cigarrillos”, advirtió Germán Etchevers, vicepresidente de la Cámara de distribuidores de tabaco.

El representante de este sector explicó que como no se está fabricando desde el 20 de marzo, no se pueden abastecer los 100.000 puntos de venta que hay en todo el país.

A pocos días del 10 de mayo, fin del plazo de esta etapa del aislamiento social, preventivo y obligatorio, y en el hipotético caso de que se habilite a trabajar a las tabacaleras, Etchevers explicó que tardarían entre 48 y 72 horas para abastecer a los proveedores y una semana más en llegar a los puntos de venta en todo el país.

El representante de las distribuidoras de tabaco contó que en Capital y Gran Buenos Aires las tabacaleras entregaron hasta la semana pasada, pero que la situación en en el interior del país es peor. “Hoy por hoy, ningún distribuidor cuenta con stock de cigarrillos”, remarcó.

Desde la Cámara advirtieron también sobre el aumento de precios en los comercios. En un contexto de encierro y ansiedad, creció el consumo y los vendedores no pueden hacer frente a la demanda. Por eso, recurren a estrategias como crear combos de cigarrillos y golosinas para ganarle un poco más a los últimos paquetes.

Otro punto a destacar es el contrabando proveniente de países limítrofes, que fue detectado por distintos operativos policiales en las fronteras del país.

Etchevers manifestó también su preocupación por los puestos de trabajo que están en peligro, que son ocho mil en las distribuidoras y un millón entre los kiosos, fábricas y distribuidores. Y reveló que seis de las 72 distribuidoras que hay tuvieron que cerrar, todas del interior del país.

“Hay muchos distribuidores que ya están cerradas porque lo que representa el cigarrillo está entre un 70 y 90% de la facturación”, detalló.

Finalmente, el vicepresidente de la cámara de distribuidores de tabaco aseguró que están preparados con protocolos sanitarios para poder garantizar la distribución a todo el país sin riesgos. “Lo que nos preocupa es que se nos va a venir mucha gente de golpe”, señaló y dijo que están pensando en establecer repartos escalonados.