Campaña 2025/26
La cosecha de soja fue la segunda mejor de los últimos cinco años en Argentina
El rendimiento promedio nacional se ubicó en 31,3 quintales por hectárea, un 5% superior al registrado en la campaña 2024/25
Tras un comienzo marcado por la sequía y las altas temperaturas, las lluvias de fines del verano permitieron una fuerte recuperación del cultivo. La campaña 2025/26 finalizó con rendimientos récord en varias regiones y una producción que superó ampliamente el promedio del último lustro.
La campaña de soja 2025/26 finalizó con una producción cercana a los 50 millones de toneladas, consolidándose como la segunda mejor de los últimos cinco años. Luego de un inicio condicionado por la falta de lluvias y las altas temperaturas, el cultivo logró recuperarse gracias a un cambio en las condiciones climáticas que impulsó los rindes en gran parte del país.
La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca informó que la producción alcanzó las 49,7 millones de toneladas sobre una superficie sembrada de 16,3 millones de hectáreas, mientras que la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) estimó un volumen levemente superior, de 50,1 millones de toneladas. Según la entidad, la cosecha quedó apenas 0,4% por debajo del ciclo anterior, pero fue 19% superior al promedio de los últimos cinco años.
Uno de los principales motores del resultado fue el incremento de la productividad. El rendimiento promedio nacional se ubicó en 31,3 quintales por hectárea, un 5% superior al registrado en la campaña 2024/25 y el mejor desempeño de las últimas seis campañas.
La campaña había comenzado con un panorama complejo. Las elevadas temperaturas y la escasez de humedad durante buena parte del verano afectaron especialmente a los lotes de soja de primera y generaron preocupación por el potencial productivo del cultivo.
Sin embargo, las lluvias registradas desde fines del verano y durante el otoño modificaron el escenario. De acuerdo con Agricultura, las precipitaciones continuas permitieron la recuperación de los cultivos y mejoraron especialmente el desempeño de la soja de segunda, que compensó buena parte de las pérdidas iniciales.
La BCBA destacó que las zonas núcleo Norte y Sur obtuvieron rindes levemente superiores a sus promedios históricos, con lotes que alcanzaron hasta 55 quintales por hectárea. Además, regiones como el NOA y el norte de La Pampa junto con el oeste de Buenos Aires registraron los mejores rendimientos de toda su serie histórica.
Las abundantes lluvias también provocaron demoras en el avance de la cosecha debido a las dificultades para ingresar con maquinaria a los lotes. No obstante, tanto el Gobierno como la Bolsa de Cereales coincidieron en que esos retrasos no generaron pérdidas significativas de superficie ni afectaron la calidad de los granos.
Con los resultados ya consolidados, el Gobierno calificó a la campaña como una de las mejores de los últimos años y destacó que varias provincias lograron rendimientos superiores a los promedios registrados durante la última década.
El desempeño de la soja permite además recuperar parte del terreno perdido en campañas anteriores y aporta un mayor volumen de producción en uno de los principales complejos exportadores del país.