los casos de hantavirus
La OMS recomienda cuarentena y aislamiento para evitar la propagación
Países Bajos, el Reino Unido, Alemania, Suiza, Francia y Estados Unidos han registrado casos de ciudadanos infectados a raíz del brote en el crucero MV Hondius.
El brote de hantavirus detectado a bordo del crucero MV Hondius ya provocó al menos tres muertes, siete contagios confirmados y varios casos sospechosos en distintos países de Europa y América del Norte. La situación encendió las alarmas sanitarias internacionales por tratarse de la cepa Andes, una variante presente en América Latina que, a diferencia de otros hantavirus, puede transmitirse entre personas.
La Organización Mundial de la Salud advirtió este lunes que la enfermedad resulta más contagiosa durante los primeros días de síntomas, motivo por el cual recomendó mantener estrictos aislamientos y cuarentenas para todos los contactos estrechos de los pasajeros afectados. Aunque el organismo remarcó que el escenario “no es comparable” con la pandemia de covid-19, reconoció que todavía pueden aparecer nuevos casos debido al largo período de incubación del virus, que puede extenderse hasta seis semanas.
El MV Hondius había zarpado el 1° de abril desde Ushuaia para realizar un recorrido de expedición por el Atlántico Sur y zonas antárticas. A bordo viajaban pasajeros y tripulantes de distintas nacionalidades. Desde entonces, varios viajeros comenzaron a presentar síntomas compatibles con hantavirus en distintos puntos del trayecto, mientras el barco hacía escalas en islas remotas del Atlántico.
Las primeras víctimas fatales fueron un matrimonio neerlandés que había recorrido Sudamérica antes de embarcar en Ushuaia. El hombre, de 70 años, comenzó con síntomas el 6 de abril y murió cinco días después. Su cuerpo fue desembarcado durante una escala en la isla Santa Elena, aunque nunca llegó a realizarse un test confirmatorio, por lo que la OMS lo considera un caso “probable”.
Su esposa, de 69 años, también abandonó el crucero en Santa Elena tras sentirse mal. El cuadro empeoró durante un vuelo hacia Johannesburgo y murió al día siguiente en un hospital sudafricano. Las pruebas realizadas posteriormente confirmaron la infección por hantavirus.
El tercer fallecimiento corresponde a una pasajera alemana que desarrolló neumonía mientras permanecía a bordo. La mujer había presentado fiebre el 28 de abril y murió el 2 de mayo dentro del barco. Las muestras analizadas en Países Bajos confirmaron luego la presencia de la cepa Andes. El cuerpo continuaba este lunes en el crucero, que debía dirigirse hacia Países Bajos tras una escala en Tenerife.
Entre los casos confirmados también figura el médico neerlandés del barco, que comenzó con síntomas el 30 de abril. Los análisis realizados el 6 de mayo confirmaron la infección y ese mismo día fue evacuado a Países Bajos, donde permanece aislado y estable.
El Reino Unido reportó dos contagios confirmados y un caso sospechoso. Uno de los pacientes británicos comenzó a sentirse mal el 24 de abril y fue evacuado desde la isla Ascensión hacia Sudáfrica, donde quedó internado en terapia intensiva. El diagnóstico se confirmó días después.
El segundo caso corresponde a un trabajador del crucero, también británico, que informó síntomas el 27 de abril. Tras dar positivo fue trasladado desde Cabo Verde hacia Países Bajos y permanece estable.
Además, un tercer ciudadano británico abandonó el barco el 14 de abril en el archipiélago de Tristán de Acuña y luego presentó síntomas compatibles con la enfermedad. La OMS lo considera un caso probable mientras aguarda los resultados definitivos de laboratorio.
Suiza también confirmó un contagio. Un pasajero suizo desembarcó en Santa Elena y regresó a Europa vía Sudáfrica y Catar. Días después de llegar a su país comenzó con síntomas y dio positivo mientras permanecía aislado.
En Francia, las autoridades sanitarias informaron que una pasajera repatriada presentó un deterioro en su estado de salud tras confirmarse la infección. La ministra de Salud, Stéphanie Rist, explicó que los cinco ciudadanos franceses evacuados del barco permanecen hospitalizados y aislados en París en habitaciones especiales con circulación de aire controlada para evitar contagios.
El gobierno francés además intenta localizar a más de veinte posibles contactos estrechos que compartieron vuelos con pasajeros infectados entre Santa Elena, Johannesburgo y Ámsterdam. Parte de la preocupación gira en torno a la turista neerlandesa fallecida, que llegó a abordar brevemente uno de esos aviones antes de agravarse.
En Estados Unidos, uno de los 17 pasajeros estadounidenses del crucero dio positivo y otro presentó síntomas leves. Las autoridades trasladaron a 16 personas, entre ellas un pasajero con doble nacionalidad estadounidense y británica, a un centro médico especializado en Omaha, Nebraska.
El caso positivo permanece internado en una unidad de contención biológica, aunque actualmente no presenta síntomas. Otra pareja quedó bajo observación en Atlanta después de que uno de sus integrantes comenzara a sentirse mal.
“El riesgo para la población general sigue siendo muy bajo”, afirmó Brian Christine, funcionario del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos. De todos modos, aseguró que las autoridades decidieron actuar con extrema cautela ante la posibilidad de transmisión interpersonal. El gobernador de Nebraska, Jim Pillen, intentó llevar tranquilidad al asegurar que ninguna persona que represente un riesgo sanitario circulará libremente fuera de los centros médicos.
El presidente Donald Trump también se refirió al tema desde la Casa Blanca y sostuvo que el virus “no parece fácil de transmitir”. Además, defendió nuevamente su decisión de retirar a Estados Unidos de la OMS en medio de una emergencia sanitaria internacional que volvió a poner en debate el papel de la cooperación global ante brotes epidémicos.
Las declaraciones de Trump despertaron críticas de especialistas y sectores políticos que cuestionan el debilitamiento de los organismos multilaterales de salud en un contexto de creciente preocupación internacional. La salida de Estados Unidos de la OMS, sumada al alineamiento del gobierno argentino de Javier Milei con esa postura, es observada con inquietud por expertos que consideran indispensable fortalecer la coordinación sanitaria internacional frente a enfermedades emergentes.
El hantavirus es una enfermedad zoonótica transmitida principalmente por el contacto con heces, orina o saliva de roedores infectados. La cepa Andes, detectada en este brote, circula en América del Sur y es la única variante conocida con capacidad de contagio entre humanos.
No existe una vacuna ni un tratamiento específico contra la enfermedad. Los cuadros pueden comenzar con fiebre, dolores musculares y malestar general, pero en algunos pacientes evolucionan rápidamente hacia complicaciones respiratorias graves y neumonía.
La OMS explicó que el mayor riesgo de transmisión ocurre al inicio de los síntomas, incluso desde las primeras manifestaciones clínicas. Por eso insistió en la necesidad de identificar rápidamente a los contactos estrechos y mantenerlos bajo vigilancia durante varias semanas.
Aunque los organismos internacionales descartan por ahora un escenario de propagación masiva similar al covid-19, reconocen que la situación del MV Hondius sigue siendo dinámica y que todavía podrían aparecer nuevos casos entre pasajeros y tripulantes dispersos en distintos países.