Explicación

La prepaga reconoció el error al entregar estudios médicos que no eran de Maradona

La empresa explicó que una modificación en los datos personales del padre del exfutbolista provocó la confusión y que los estudios de laboratorio pueden diferenciarse al revisar el número de afiliado o de historia clínica.

La empresa prepaga reconoció por escrito el error administrativo que derivó en un escándalo durante el segundo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, cuando estudios de laboratorio pertenecientes a su padre quedaron registrados dentro del mismo legajo que correspondía al exfutbolista. 

La jefa de Laboratorio de la empresa, Silvia Vicario, explicó en un informe con fecha del 19 de agosto, dirigido a la Gerencia de Auditoría de la prepaga, que la confusión se produjo en el sistema Labcore, utilizado para registrar los estudios de laboratorio. 

En este sentido, hasta el año 2015 no se contaba con historias clínicas digitales integradas en el sistema de gestión hospitalaria y el laboratorio, por lo que los estudios eran pedidos por los médicos y luego ingresados de forma manual por operadores administrativos. Este mecanismo terminó siendo determinante en el error que terminó vinculando información correspondiente a padre e hijo.

Según el informe, la admisión de Don Diego fue realizada inicialmente de manera correcta de acuerdo a sus datos personales, de igual forma que con el Diez. Sin embargo,  en algún momento se agregó la palabra “Armando” al archivo del padre, por lo que los estudios de ambos quedaron asociados de manera incorrecta dentro del sistema de laboratorio.

Asimismo, la empresa explicó que  los estudios pueden diferenciarse al revisar el número de afiliado o de historia clínica, pero que es necesario consultar individualmente cada protocolo para determinar a quién corresponde.

En este marco, el jueves se reanuda el debate oral y algunas defensas ya analizan plantear nulidades por el impacto que el error puede tener en la prueba. Por este motivo, la Justicia deberá establecer el alcance de la confusión y si se trató únicamente de un error administrativo o si existen otras responsabilidades vinculadas con la documentación incorporada a la causa.