Servicios Públicos
Las tarifas de servicios ya se llevan el 12,6% del salario
La canasta de servicios públicos del AMBA aumentó 966% desde diciembre de 2023.
Los servicios públicos ganaron nuevamente terreno en los bolsillos de las familias del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). El relevamiento del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y el Conicet arrojó que la canasta de servicios públicos (electricidad, gas, agua y transporte) fue de $295.826 en julio. Esta cifra ya representa más del 12% del salario promedio, frente a menos del 5% que significaba en 2023.
En concreto, en julio la canasta registró un aumento del 4,6% en julio y acumuló una suba del 53% en comparación al mismo mes del 2025. Este número está 19% por encima de la inflación general estimada en el mismo período.
Desde diciembre de 2023, la canasta acumula un incremento del 966%, muy por encima del aumento general de precios registrado en ese período. El gas fue el servicio que más aumentó, con un salto del 2.185%.
El impacto también se refleja en los sueldos: según el IIEP, la canasta representó el 15% de un salario promedio registrado de $1.924.456 durante julio. Un salario promedio permitió cubrir 6,5 canastas de servicios públicos, frente a las 7,8 que podía adquirir un trabajador en julio de 2025.
El detalle de cada servicio
El transporte fue el componente de mayor peso, con un costo mensual de $121.023, equivalente al 41% de la canasta. Le siguieron la electricidad, con $68.210; el gas natural, con $64.862; y el agua potable, con $41.724.
En cuanto a la variación mensual, la electricidad tuvo el mayor incremento, con una suba del 12,5%, mientras que el gasto en gas aumentó 5,2% por los ajustes tarifarios y el mayor consumo durante el invierno.
El ajuste avanza
El Instituto Argentina Grande (IAG) analizó el relevamiento del IIEP y el Conicet, y sostuvo que el fuerte aumento de las tarifas está vinculado con los cambios en los esquemas de subsidios. Entre las modificaciones recientes se redujo el consumo subsidiado de electricidad a un máximo de 300 kWh mensuales y el porcentaje subsidiado del valor del kWh al 50% para determinados hogares.
El resultado es una creciente presión sobre los ingresos: según el informe del IAG, un trabajador privado registrado perdió 4,3% de capacidad de compra en abril de 2026 respecto del promedio de 2023, mientras que la caída del ingreso disponible, una vez descontado el gasto en servicios, llegó al 9,7%.