Derechos Humanos

Legisladoras, funcionarias y referentes de DDHH dialogaron con Sala y reclamaron su libertad

Legisladoras, funcionarias y referentes de DDHH participaron hoy de un encuentro virtual en el que se reclamó la libertad de la dirigente jujeña Milagro Sala, con prisión domiciliaria, quien cerró el encuentro con un mensaje en el que manifestó haber trabajado "para mejorar la calidad de vida de las y los jujeños" y advirtió que "el laboratorio de ensayo represivo en Jujuy está intacto".

El evento, bautizado "Jallalla Mujeres", coincidió con los 2.000 días de prisión de Sala, que se cumplirán el jueves 8 de julio próximo, y consistió en un diálogo por videoconferencia en el que 20 mujeres de diversos ámbitos -también formaron parte intelectuales, periodistas y actrices- pronunciaron discursos sobre la situación de la líder jujeña. Una de las participantes fue Taty Almeida, de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, quien transmitió que le parecía mentira "que a 2.000 días se siga pidiendo por la libertad" de la fundadora de la Túpac Amaru y, tras cuestionar las imputaciones dirigidas contra Sala, planteó: "Parece que esta vez las mentiras tienen patas largas".

Otra de las expositoras, la asesora presidencial Dora Barrancos, afirmó que "el mal también se cansa" y vaticinó que "más temprano que tarde Milagro va a recuperar la libertad", mientras la ministra de las Mujeres, Géneros y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta, otra asistente de la jornada, habló de los "2.000 días de bronca, injusticia y persecución" padecidos por Sala, que constituyen, indicó, "gritos ensordecedores". "Que nadie se haga el distraído", insistió Gómez Alcorta. También habló la vicegobernadora de Santa Fe, Alejandra Rodenas, quien señaló que el nombre de la dirigente jujeña "es incómodo" porque se trata de "la voz de una mujer que trajo lo ancestral y lo puso en el centro de la escena", y en ese sentido agregó que "Milagro interpela al poder y a nosotras, sus pares".

La ministra de Gobierno bonaerense, Teresa García, otra de las expositoras, definió a las bases del peronismo como "un pueblo rebelde" y advirtió que ese pueblo "no se acostumbrará" a la situación que vive Sala, quien cumple su prisión domiciliaria en su casa del barrio de Cuyaya, en la afueras de la capital jujeña. "Milagro, estás presa por haber demostrado que se podían hacer casas y que los chicos tenían derecho a una pileta", añadió García, y luego contó que recientemente había leído en un cartel la frase "no son tiempos para acordar con el carcelero", en un comentario dirigido al gobernador de Jujuy, Gerardo Morales.

En la sucesión de exposiciones se fueron turnando la diputada bonaerense Florencia Saintout; la ministra de las Mujeres, Políticas de Género y Diversidad de la provincia de Buenos Aires, Estela Díaz; y la diputada nacional y exgobernadora de Catamarca Lucía Corpacci, entre muchas otras. "La persecución judicial es tremenda, vos sos una de las demostraciones más crueles", planteó Corpacci mientras la observaba la dirigente de la Túpac. Díaz, ministra del gobierno bonaerense, afirmó por su parte que la situación de Sala constituía una "deuda", y en esa línea profundizó: "La libertad de Milagro y de nuestros compañeros presos políticos es una deuda de nuestra democracia y de nuestro proyecto".

En la videoconferencia expusieron también la senadora nacional María Inés Pilatti (FdT-Chaco); las diputadas nacionales Cristina Alvarez Rodríguez, Vanesa Siley y Mara Brawer; las periodistas Cynthia García, Julia Mengolini y Marta Dillon; la actriz Luisa Kuliok; la titular del Conicet, Ana Franchi; la cantante Marian Farías Gómez; y la gremialista Sonia Alesso (Ctera). En el cierre intervinieron Graciela López, otra integrante de la Túpac, y finalmente la propia Sala, quien al referirse a su situación judicial manifestó: "Nos preparamos para todo, pero lamentablemente el lawfare nos avasalla. Nunca para ir a la cárcel, yo quiero un país digno para todos y todas, no para unos pocos".