1 millón más de pobres
Los datos que advierten que la pobreza aumentó desde que asumió Javier Milei
El espacio de investigación del bonaerense MDF señala que, tomando los registros administrativos oficiales, la pobreza no bajó un 20 por ciento como afirma el Presidente, sino que subió.
El gobierno nacional lanzó una cuenta de X para “desmentir” lo que asume como operaciones o falsedades. Lo hizo horas después de que Luis Caputo confirme que no se aplicará el nuevo indicador de precios (IPC) tras la renuncia de Marco Lavagna en el INDEC. En medio de esta espesa neblina de credibilidad, el Centro de Estudios Derecho al Futuro (CEDAF) publicó un informe donde constata que la pobreza desde que asumió Javier Milei no bajó, sino que aumentó un 3 por ciento. Esto significa, según la investigación, que hay un 9 por ciento más de ciudadanos pobres que en 2023.
El mapa de las jubilaciones bonaerenses
El trabajo elaborado por el equipo técnico del Movimiento Derecho al Futuro, espacio político liderado por Axel Kicillof, comparó los datos que se desprenden de la Encuesta Permanente de Hogares, desde donde el gobierno nacional se nutre para medir la pobreza, y los que provienen de registros oficiales administrativos, tanto de salarios como jubilaciones, medidos, por ejemplo, por el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA).
La conclusión es contraria a la de Milei y su bandera de haber sacado a 2,3 millones de personas de la pobreza. Según este análisis, hay más de un millón de personas que pasaron a ser pobres desde diciembre de 2023.
A lo largo del texto, el objetivo está centrado en responder una pregunta que el propio informe se hace: “¿Cómo bajó tanto la pobreza si los salarios y las jubilaciones no crecieron tanto?”. “Bueno, aquí es donde tenemos un primer problema. Porque la EPH está captando que los ingresos crecieron bastante más de lo que los registros administrativos muestran”, responde.
Quien explica la elaboración de este análisis es Mara Ruiz Malec. Junto a Agustín Simone y Pablo Ceriani, ofician de coordinadores del CEDAF, que espera tener su lanzamiento oficial en una fecha cercana a la próxima apertura de sesiones legislativas. Más allá de la evaluación técnica de los datos utilizados por el gobierno nacional para levantar la bandera de una baja en la pobreza, la exministra de Trabajo bonaerense asegura a Buenos Aires/12 que “el gobierno no es confiable”.
“Ahora sacaron esto que es como un Ministerio de la Verdad, ¿para qué necesitás responder? Es claro que buscan manipular la verdad”, advierte Ruiz Malec en relación a la reciente cuenta lanzada bajo el título de Oficina de Respuesta Oficial, avalada por la cuenta oficial de la Casa Rosada y ministros del gabinete como Caputo.
La economista señala que, desde que asumió Milei, “hay una pretendida búsqueda de forzar los datos permanentemente, no sólo los del INDEC, y hay otros que son falsos”. “Otros son disfrazados y otros interpretados como positivos cuando son negativos”, subraya. En este punto pone como ejemplo el eslogan del superávit fiscal. Explica que el Ministerios de Economía de la Nación realiza un “truco contable” por el que no contabiliza los intereses de las letras que emite, lo que favorece el saldo positivo.
Y el último movimiento de Caputo expuso aún más esta metodología. Tras la renuncia de Lavagna a la dirección del INDEC, el titular de la cartera económica aseguró durante una entrevista que, junto con el Presidente, “no está de acuerdo con cambiar el IPC”, hoy anclado en una EPH del año 2004. El nuevo sería en base a datos de 2018. Pero, a juicio del gobierno nacional, no es momento para hacer el cambiar “hasta que se termine con el proceso de desinflación”.
Desde la mirada de Ruiz Malec, “no hay explicación técnica para no lanzar el nuevo IPC, lo que expone una decisión política de ocultar la inflación”.
La realidad efectiva
El motivo por el que CEDAF desarrolló este análisis fue, según indica una de sus coordinadoras, la “percepción” que el equipo tenía de los datos y de la realidad. Explica que el dato que expone una mejora en el índica de la pobreza del primer semestre de 2025 respecto a 2024, “era esperable”, teniendo en cuenta el impacto de la mega devaluación de Milei apenas asumió. “Pero de golpe eran datos mejores que en 2023 y eso sorprendía”, apunta Ruiz Malec.
Cita que, entre otros indicadores, el censo de personas en situación de calle del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, expuso un aumento interanual en 2025 de casi el 28 por ciento. “Ves que los ingresos no le ganan a la inflación, ves que hay mejoría en la AUH, pero es algo que puede incidir en la indigencia, entonces observamos que la pobreza no bajó”, remarca.
“¿Cómo los jubilados salen de la pobreza si el ingreso real bajó?”, señala como una de las preguntas disparadoras de este trabajo. Así, bajo estas premisas, la conclusión es que el dato de la EPH para medir los ingresos no resulta confiable por ser muy distinto a los registros administrativos. ¿Por qué? Porque, entre otras variables que afectan una encuesta, dependen de lo que las personas responden en entrevistas. “Ahí puede haber errores de recuerdo, subdeclaración o sobredeclaración de ingresos, y también problemas de cobertura”, apunta el informe.
“Los registros suelen considerarse más confiables porque reflejan aportes y remuneraciones efectivas, con controles y auditorías”, explica el análisis del Centro. “La EPH, en cambio, es muy valiosa porque capta sectores que no figuran en los registros, como trabajadores informales o cuentapropistas, pero puede mostrar variaciones más amplias o inconsistentes, lo que se suele agravar en momentos de alta inflación, donde la variación de lo cobramos de un mes a otro suele ser importante”, detalla.
Así las cosas, según la EPH, los ingresos reales muestran incrementos de dos dígitos en prácticamente todas las categorías ocupacionales, con la excepción de los empleados públicos, donde el crecimiento es más acotado, detalla el informe. En el caso de los trabajadores registrados, la EPH arroja una mejora real cercana al 12 por ciento interanual en el primer semestre de 2025, “un registro sensiblemente más elevado que el observado en las fuentes administrativas: el SIPA muestra apenas un crecimiento real del 1 por ciento, mientras que el índice de salarios del sector privado registrado incluso exhibe una caída del 2,3 por ciento.
Por otro lado, la discrepancia es aún mayor en el sector público. Mientras que la EPH refleja un aumento real de los ingresos que ronda el 3 por ciento, el análisis del CEDAF arroja que las estadísticas salariales oficiales muestran una contracción superior al 18 por ciento. “Esta brecha entre fuentes no es menor, ya que tiene implicancias directas sobre la lectura del proceso de mejora distributiva”, indica el texto.
En el caso de las jubilaciones y pensiones, la EPH advierte un incremento de casi el 25 por ciento cuando se compara el segundo trimestre de 2025 con el de 2023. Pero, si se toman los datos oficiales del SIPA, hubo una caída superior a los 13 puntos.
La conclusión de este proceso no da como resultado una caída del 20 por ciento en la pobreza respecto a 2023, sino un aumento del 3 por ciento. Esto equivale a un 9 por ciento más de personas que son pobres que, según el informe, asciende a 1.019.391. De esta manera, echa por tierra el mensaje de Milei de que 2,3 millones de personas salieron de la pobreza durante su gobierno.
El nacimiento del CEDAF
El Centro de Estudios Derecha al Futuro, explica Ruiz Malec, lleva meses de trabajo, aunque aún no tuvo su lanzamiento oficial. De no mediar inconvenientes, la expectativa está depositada en dar el puntapié con una presentación en una fecha cercana a la apertura de sesiones legislativas, durante los primeros días de marzo.
Es un espacio, dice, que tiene entre sus objetivos ir más allá de una producción propia. Apunta a “coordinar un montón de centros de universidades, de la CGT, de la CTA y algunos que también son partidarios con el fin de difundirlos, para que sea una usina de producción, pero también receptora de propuestas y trabajos que provengan de adentro o no del MDF”.
Junto con Agustín Simone, ex ministro de Hábitat, y Pablo Ceriani, hoy gerente de AUBASA, Ruiz Malec coordina las tareas del centro. En su naturaleza está la amplitud, por lo que pretende atraer ideas que “tengan la misma mirada de derechos, de desarrollo, de crecimiento y de futuro, abriendo el debate porque tenemos que responder ante la sociedad a la que no se puede interpelar de manera directa, pero podemos hacerlo entre quienes se organizan para pensar”.