Causa Cuadernos
Más empresarios declararon que mintieron ante Bonadio para no quedar presos
Las defensas pidieron denunciar supuestas “coacciones” durante la investigación pero la fiscalía se opuso en duros términos. El Tribunal postergó una decisión al momento del veredicto
Tres empresarios acusados por presunto pago de sobornos en el caso Cuadernos argumentaron este martes que mintieron al confesar delitos durante la investigación para no quedar presos en el juzgado federal de Claudio Bonadío. También dijeron que dejaron constancia de lo ocurrido mediante actas en escribanías. Sus dichos se sumaron a otro procesado que la semana pasada habló en el mismo sentido.
Ante ello, diferentes defensas plantearon al Tribunal Oral Federal 7 que lleva adelante el juicio la necesidad de “extraer testimonios”, es decir, formular una denuncia para investigar supuesta coacción. El planteo derivó en un duro cruce con la fiscal Fabiana León. El Tribunal resolvió evaluar el tema al momento del veredicto.
“Este juicio pretende convertir a los imputados en víctimas y en victimarios a los miembros del Poder Judicial. Quieren invertir quiénes cometieron delitos y quiénes los investigaron, en forma socarrona, en forma irrespetuosa, en todas las formas posibles. Quiero volver a hacer hincapié en esta cuestión: quiénes son los imputados, que se defiendan, y en ese marco uno tiene que ser tolerante aun con las faltas a la verdad. Lo que no se puede permitir es que se ponga en crisis la actividad judicial”, expresó León al pedir el rechazo.
Qué dijeron los empresarios acusados
El empresario Mario Ludovico Rovella fue el primero en romper el silencio en la audiencia de este martes y dijo que en marzo de 2019 admitió pagos ilegales para no quedar detenido pero que antes dejó constancia en una escribanía sobre su decisión de “no decir la verdad”.
“Quiero negar de manera rotunda los hechos que se me atribuyen. Ni personalmente ni a través de terceros, bajo ningún concepto ni con ninguna finalidad, entregué dinero a Ernesto Clarens. Nunca realicé esos pagos, ni en esa oportunidad ni en ninguna otra”, se retractó ahora ante el Tribunal Oral Federal 7.
Rovella aceptó prestar declaración indagatoria en el juicio oral pero no respondió preguntas. Al igual que otro empresario acusado la semana pasada, se retractó ahora de sus confesiones durante la investigación del caso a cargo del fallecido juez Claudio Bonadio y salió al cruce de lo aportado en la causa por el también arrepentido financista Ernesto Clarens: un listado con información de empresarios que habrían aceptado pagar sobornos en la obra pública durante el kirchnerismo para acelerar pagos de certificados de obra, entre otros motivos.
Las declaraciones indagatorias de las que ahora se desdicen los empresarios acusados son actos de defensa que no se realizan bajo juramento de verdad.
A su turno Guillermo Escolar, de la firma Cleanosol Argentina S.A., declaró en el mismo sentido. “Armamos una historia de un pago o dos en un año o en unos meses. Obviamente es un invento consecuencia de esto que estoy contando”, refirió en relación a las supuestas presiones que recibió en el juzgado cuando veía que quienes no confesaban algo quedaban presos. También dijo que un día después de la indagatoria fue junto al entonces titular de la empresa Oscar Sansiñena a dejar constancia de lo ocurrido en un acta ante escribano y la leyó en la audiencia. El acusado aceptó responder preguntas del Tribunal.
“¿Cómo se gestó este invento al que usted hizo referencia?", quiso saber el presidente del TOF7 Enrique Méndez Signori.
“Nos reunimos la noche anterior y dijimos digamos algo en concordancia con lo que al juzgado le venía bien. Digamos que había unos pagos en dólares por la época de las llamadas y eso es lo que estoy negando ahora”, respondió. Escolar dijo que junto a su jefe Sansiñena veían que todos “quedaban presos y cuando cambiaban su declaración y decían que habían pagado a Clarens quedaban libres”.
La semana pasada otro empresario acusado, Daniel Pitón, integrante de José Eleuterio Pitón S.A., recurrió a la misma estrategia defensiva en su indagatoria y dijo que se vio obligado a mentir durante la investigación para no quedar preso. “A Clarens no le entregué ni un peso, ni a Clarens ni a nadie”, remarcó en la audiencia del jueves último.
En esta etapa del juicio se indaga a empresarios que quedaron acusados tras la confesión de Clarens, a quien coincidieron en desmentir.
En el inicio de la jornada se negaron a declarar Tito Biagini, José Gerardo Cartellone, Luis Armani y Juan Bautista Pachela.