no dan explicaciones

No hubo compromisos, pero todo es secreto: el misterio alrededor de la cumbre antiizquierda de Trump

Quirno no quiere mostrar el discurso que dio en el encuentro convocado por Marco Rubio porque dice que podría afectar las relaciones exteriores. Sin embargo, otra de las expositoras publicó el suyo en la web.

Ni la Cancillería ni la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE) quieren decir a qué se comprometieron durante la cumbre sobre el “resurgimiento del terrorismo político” que convocó Estados Unidos en julio pasado. La contradicción es que, mientras la Cancillería sostiene que no firmó ningún acuerdo, se niega a informar qué se discutió porque todo estaría alcanzado por el secreto.

El argumento que dieron ante pedidos de información que hicieron diputados peronistas y del Frente de Izquierda (FIT) es que la difusión de esos datos podría afectar las relaciones internacionales

El 16 de julio pasado, el canciller Pablo Quirno asistió a la conferencia organizada por Marco Rubio en el Departamento de Estado. En el encuentro, el jefe de la diplomacia de Donald Trump planteó un supuesto crecimiento del terrorismo político de extrema izquierda.

Lejos de dar un discurso novedoso, Rubio mencionó grupos como Montoneros o Tupamaros y dijo que podrían volver a derrotarlos como había sucedido en el pasado. Para eso, sostuvo que debían compartir inteligencia y hacer que las fuerzas trabajaran coordinadamente. La propuesta evocó el Plan Cóndor, la coordinación represiva de los años ’70 y ’80.

Durante la conferencia, Quirno dio un discurso. José Lago Rodríguez, número dos de la SIDE, también asistió y resaltó desde sus redes sociales que Argentina había sido uno de los cinco países elegidos para exponer durante el encuentro.

Tanto Agustín Rossi (Fuerza Patria) como Myriam Bregman (FIT-U) hicieron pedidos de informes. La respuesta fue la misma: que el discurso y los documentos que se trabajaron durante la cumbre eran secretos porque podrían afectar las relaciones internacionales.

Sin embargo, Rossi encontró que no todos los países siguen esta lógica. La canciller de Georgia, Maka Botchorishvili, publicó su intervención en la que le agradece a Marco Rubio por poner el asunto del terrorismo en la cima de la agenda.

La SIDE le respondió al FIT que toda la información relativa a la cumbre estaba alcanzada por la clasificación de seguridad y que si se difundía esa información podría comprometerse el Sistema de Inteligencia Nacional (SIN).

Según el contador Cristian Auguadra, la única información pública era la que había publicado el Departamento de Estado. Es curioso porque fueron Quirno y Lago Rodríguez quienes, desde sus redes sociales, se refirieron a la intervención en la cumbre. El canciller incluso dijo que estaba preparado para colaborar con Estados Unidos.

No se sabe en qué sería esa colaboración porque la Cancillería dice que no llegó a compromiso alguno. Al mismo tiempo, se niega a informar qué se discutió durante el encuentro porque invoca el secreto.

Ante la falta de respuestas, Rossi llevó el tema a la Agencia de Acceso a la Información Pública (AAIP) para que este organismo revise la negativa de la Cancillería a brindar información.

Entre los puntos que señala el diputado están que la Cancillería no explica qué compromisos asumió ni a qué obedeció la presencia argentina en la cumbre. El Gobierno tampoco explicitó qué entendía por terrorismo político ni si se había intercambiado información con Estados Unidos.

Si tras la intervención de la AAIP la información sigue sin aparecer, Rossi podría judicializar la cuestión. Recientemente el juez Walter Lara Correa sostuvo que el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), Abuelas de Plaza de Mayo y Memoria Abierta tenían derecho a acceder a los documentos almacenados en la SIDE que se refieren a los años del terrorismo de Estado.

Auguadra y Lago Rodríguez estuvieron el 25 de agosto en la Comisión Bicameral de Fiscalización de Organismos y Actividades de Inteligencia (CBI). En ese encuentro, sostuvieron que no manejaban una hipótesis de terrorismo político –como la que motivó el encuentro en Washington–. La versión de la SIDE contrasta con la del propio Javier Milei, que ve terroristas disfrazados de estudiantes y docentes en las universidades y denuncia que hubo actos terroristas en las calles.

El FIT también le pidió información al Ministerio de Seguridad sobre las consecuencias de la cumbre. Sin embargo, la cartera que dirige Alejandra Monteoliva dijo no estar al tanto. Poco después de la conferencia del Departamento de Estado, Monteoliva promovió una denuncia contra quienes se manifestaron contra la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada y pidió que se los sancione con los agravantes de terrorismo.

El viernes pasado, a través de un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), Milei aumentó los fondos para la SIDE. La central de espías recibió 30 mil millones de pesos más. Ya había sido premiada con casi 50 mil millones adicionales durante el mes de julio.

Marco Rubio estuvo por estos días de visita en Colombia, donde se refirió al llamado Escudo de las Américas --orientado supuestamente a luchar contra el narcoterrorismo. El jefe del Departamento de Estado tiene previsto viajar a Ecuador y a Perú. Allí Keiko Fujimori anunciará su adhesión a esa coalición militar de la que ya forma parte Argentina.