LLA al rojo vivo

Patricia Bullrich aprovechó la llegada de Adrián Ravier para apuntar contra Manuel Adorni

La senadora celebró la designación del nuevo vocero presidencial, pero dejó un mensaje que dentro del oficialismo fue leído como una crítica directa al jefe de Gabinete. “Un gran paso para destrabar la comunicación del Gobierno”, remarcó.

Lo que empezó como una felicitación terminó dejando un mensaje político bastante claro. Patricia Bullrich usó la llegada del economista Adrián Ravier a la vocería presidencial para marcar posición dentro del Gobierno y volver a manifestarse contra Manuel Adorni, uno de los funcionarios más cuestionados de la gestión de Javier Milei.

“Un gran paso para destrabar la comunicación del Gobierno”, escribió la senadora en sus redes sociales. La frase llamó la atención porque llegó en un momento en el que Adorni atraviesa su peor crisis política, golpeado por las denuncias sobre su patrimonio, las inconsistencias en sus declaraciones juradas y una creciente presión de la oposición en el Congreso.

La lectura dentro de la Casa Rosada fue inmediata: Bullrich volvió a diferenciarse de la estrategia de sostener a un funcionario que dejó de ser un problema judicial para transformarse en un costo político para el Gobierno.

Además, el movimiento le deja una ganancia propia. La salida de Ravier de la Cámara de Diputados habilitará el ingreso de Martín Matzkin, un dirigente de máxima confianza de la exministra de Seguridad.

La jugada así, tuvo un doble efecto: le permitió a Bullrich ampliar su influencia dentro del Congreso y, al mismo tiempo, enviar una advertencia sobre el desgaste que provoca el caso Adorni en la imagen del Gobierno.

Para muchos sectores del oficialismo, el problema ya no pasa solamente por las denuncias judiciales. La preocupación está en cómo sostener el discurso de transparencia cuando uno de los principales funcionarios de la gestión acumula explicaciones que generan cada vez más dudas.