CORONAVIRUS

Pfizer empieza a probar su vacuna contra el coronavirus en chicos de 5 a 11 años

Pfizer dijo espera tener datos de seguridad y eficacia en niños de 5 a 11 años en septiembre.

A sólo unas semanas de que la inyección fuera aprobada para adolescentes de 12 a 15 años en los Estados Unidos, Pfizer-BioNTech está probando la seguridad y eficacia de su vacuna contra el coronavirus en niños más pequeños. Los padres y los médicos debaten sobre si inocular o no a los más chicos porque constituyen sólo el 0,1% de todas las muertes por COVID-19.

Alrededor de 4.500 participantes se inscribirán en casi 100 centros de ensayos clínicos en 26 estados de EE.UU., Finlandia, Polonia y España, según un comunicado de prensa.

Los ensayos para niños de tan sólo seis meses a cuatro años de edad todavía están en etapas tempranas y se expandirán una vez que los investigadores puedan determinar la seguridad. El anuncio se produce cuando el CEO de Moderna Inc. asegura que la vacuna contra el COVID-19 de su compañía debería estar disponible para niños estadounidenses de tan solo cinco años para septiembre de este año.

“Creo que va a ser a principios de septiembre u octubre, sólo porque tenemos que bajar de edad muy lenta y cuidadosamente”, aclaró Stéphane Bancel durante un evento organizado en la plataforma de redes sociales Clubhouse.

La compañía Pfizer reveló que seleccionó una dosis de 10 microgramos en niños de entre 5 y 11 años de edad y 3 microgramos para bebés en el grupo de edad de 6 meses a cinco años.

Según clinicaltrials.gov, el estudio de Pfizer en chicos más pequeños funcionará de manera similar a como lo hizo en niños mayores y adultos. La mitad del grupo de cinco a 11 años recibirá dos dosis con 21 días de diferencia y la otra mitad recibirá inyecciones de placebo. El equipo probará la seguridad, la tolerabilidad y la respuesta inmune generada por la vacuna, probablemente midiendo los niveles de anticuerpos.

Entre los voluntarios, se encuentran los hermanos Russell y Tucker Bright, de siete y cinco años, respectivamente, que están siendo examinados en el Centro Médico Ochsner, en las afueras de Nueva Orleans, en Luisiana, EE.UU. A los Bright, se les revisó la temperatura y la presión arterial, se les hizo un hisopado en la nariz y se les extrajo sangre para las pruebas, y luego se les dio una inyección de la vacuna o un placebo. “Quiero hacer mi parte y que mis hijos hagan su parte”, dijo su padre, Adam Bright, a Associated Press.

Los niños son el último grupo que se somete a pruebas durante los ensayos clínicos porque sus cuerpos y sistemas inmunológicos se comportan de manera diferente, lo que significa que podrían tener otras necesidades de tratamiento. Diferentes dosis o tamaños de agujas dependiendo de su altura, peso y edad, por lo que la mayoría de los chicos solo se vacunan después de que la seguridad ya fue bien documentada en la población adulta.

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La vacuna fabricada por Pfizer y el socio alemán BioNTech SA fue autorizada para su uso en niños a partir de los 12 años en Europa, Estados Unidos y Canadá. Reciben la misma dosis que los adultos: 30 microgramos.

Casi siete millones de adolescentes recibieron al menos una dosis de la vacuna en Estados Unidos, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos. Inocular a niños y jóvenes se considera un paso crítico para alcanzar la “inmunidad de rebaño” y domar la pandemia de COVID-19.