Ahora importados
Por la crisis cerró la única fábrica que producía aisladores para la red eléctrica en el país
A partir de ahora, ese elemento se tendrá que importar de China, Colombia o Brasil, con cotización en dólares.
Esta semana se anunció el cierre de la Fábrica Argentina de Porcelanas Armanino (FAPA), la única planta en el país que producía los aisladores eléctricos que se utilizan en la red de tendido de luz para evitar fugas y mantener un servicio seguro. A partir de mayo el producto tendrá que ser importado de China, Brasil o Colombia.
La planta de FAPA funcionó hasta mayo en Monte Grande, provincia de Buenos Aires, y su trayectoria se remonta a 1938, con la iniciativa de los hermanos Leopoldo y Aquiles Armanino, que empezaron fabricando menaje hotelero.
"Con los acontecimientos de la época, la Segunda Guerra Mundial principalmente, se abre un paréntesis en las importaciones que abastecían las necesidades del país, el cual hasta entonces era primordialmente agrícola ganadero", señalaba hasta hace poco el sitio oficial de FAPA sobre el devenir de la empresa.
"Estos hechos hacen que los hermanos piensen en reemplazar la fabricación de menaje por la de porcelana para uso eléctrico, adecuando las instalaciones para una producción seriada de aisladores y con el firme propósito de hacer un producto de alta calidad que lograra imponerse y eliminar la dependencia del exterior", objetivo que hoy en día se ve completamente olvidado.
A través de un mensaje público reproducido parcialmente por el diario Clarín la empresa informó que ya se dio lugar a "la liquidación total de su planta y el remate de toda su maquinaria, marcando que la decisión no tiene vuelta atrás".
Más que un capricho del mercado
En 2026, los extrabajadores de FAPA citaron datos de la Cámara de la Industria Electrónica (CADIEEL) sobre que la compañía "cubría la totalidad de la producción argentina de aisladores de porcelana y abastecía alrededor del 70% del consumo aparente" del país.
Desde luego que la decisión no se tomó de un día para el otro sino que los directivos de la compañía comenzaron el proceso de cierre hace por lo menos seis meses.
Tanto es así que en marzo de 2026 el ministro de Economía, Luis Caputo, firmó la Resolución 345/2026, por la que suspendía por seis meses el efecto del artículo 2° de la resolución 861 del otrora Ministerio de Desarrollo Productivo, que data de 2021 y atañe a los derechos antidumping para la importación del producto.
En ese artículo se regulaba o impedía la exportación de "Aisladores de porcelana, de montaje rígido, de perno o soporte de línea (tipo poste) con extremo para atadura, para una tensión de servicio inferior o igual a 60kV; de suspensión, de carga mecánica inferior o igual a 165kN y pasantes sumergidos de exterior, para una tensión de servicio superior o igual a 10kV pero inferior o igual a 40kV, de los tipos utilizados en transformadores".
A partir de la Resolución 345/2026 se suspenden los aranceles de importación de aisladores eléctricos porque de otro modo "la permanencia de la medida no solo carecería de objeto ante la inexistencia de producción nacional, sino que podría transformarse en un obstáculo para la estabilidad del servicio público eléctrico, afectando en forma notoria e injustificada el funcionamiento de una infraestructura crítica como lo es la red eléctrica".