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Por una sudestada, el mar avanzó en la costa bonaerense y causó destrozos

El fenómeno, impulsado por vientos persistentes del sur y sudeste con ráfagas de hasta 75 kilómetros por hora, provocó graves daños en playas, balnearios, accesos y zonas urbanas.

Una sudestada de fuerte intensidad impactó desde la madrugada del viernes y durante todo el fin de semana en varias ciudades de la costa atlántica bonaerense, con una crecida del mar que alcanzó los 2,40 metros.

El fenómeno, impulsado por vientos persistentes del sur y sudeste con ráfagas de hasta 75 kilómetros por hora, provocó graves daños en playas, balnearios, accesos y zonas urbanas, y obligó a desplegar operativos de prevención, monitoreo y reconstrucción.

El avance del mar quedó expuesto con claridad al amanecer del sábado. En distintos puntos del frente marítimo se registró pérdida masiva de arena, accesos dañados y estructuras descalzadas, con pilotes y bases al descubierto.

En varios balnearios, la sudestada superó las primeras líneas de carpas, ingresó por pasillos internos y modificó de manera abrupta el perfil habitual de la playa, generando desniveles pronunciados y sectores inestables.

En Pinamar, el viento fue uno de los factores más determinantes. Caminar por la costa resultó difícil y, por momentos, imposible. El impacto fue especialmente visible en Cariló, donde varias casillas de guardavidas ubicadas en sectores bajos quedaron seriamente afectadas.

En Villa Gesell, la marejada también dejó consecuencias significativas. El agua arrastró señalizaciones y desplazó grandes volúmenes de arena. Las estructuras más nuevas, instaladas más cerca del mar, fueron las más perjudicadas.

La situación fue crítica en Mar del Tuyú, una de las localidades más afectadas. En sectores sin médanos que funcionen como barrera natural, el agua avanzó sin obstáculos: rompió rampas de acceso y llegó a ingresar en casas ubicadas frente al mar.

Escenas similares se registraron en Santa Teresita, Las Toninas y San Clemente del Tuyú, con carpas dañadas, calles costeras comprometidas y cortes preventivos de tránsito.

La sudestada también golpeó con fuerza a Mar del Plata. En paradores situados al sur del faro, el mar avanzó durante la madrugada y arrasó con carpas y casillas.

Guardavidas y concesionarios coincidieron en que la combinación de marea extraordinaria, luna llena y viento sostenido potenció el fenómeno. Si bien remarcaron que las sudestadas no son inéditas, advirtieron que no suelen presentarse con esta intensidad en enero, lo que genera preocupación por el impacto social y económico en plena temporada alta