Marcha atrás y renuncia

¿Qué quieren ocultar Milei y Caputo con la postergación del nuevo cálculo de la inflación?

Marco Lavagna se fue por diferencias con el ministro de Economía. Los aumentos que el Gobierno escondió abajo de la alfombra para evitar actualizar sueldos, jubilaciones y presupuestos.

El Gobierno dio marcha atrás con la actualización del cálculo del Índice de Precios al Consumidor (IPC), lo que derivó en la renuncia de Marco Lavagna como director del INDEC. ¿Qué esconden Javier Milei y Luis Caputo detrás de esta decisión?

El INDEC tiene lista la actualización del nuevo índice al menos desde mediados de 2024, pero el Gobierno retrasa su implementación para esconder esa inflación debajo de la alfombra con el argumento de que “primero tiene que terminar el proceso de desinflación”.

Marco Lavagna ya venía teniendo desacuerdos con Luis Caputo y Javier Milei, pero la gota que terminó de rebalsar el vaso fue que le ordenaran dar marcha atrás con el nuevo IPC, cuando el INDEC ya lo había anunciado como un hecho a partir de enero de 2026.

¿Qué cambiaba con el nuevo IPC?

Hasta el momento los datos de la inflación se calculan tomando como referencia la Encuesta Nacional de Hogares (ENGHo) 2004/05, en lugar de la 2017/18.

La que es más reciente muestra una tendencia que se da en Argentina y el mundo en las últimas décadas: aumenta el peso de servicios en los gastos de los hogares, con la aparición y masividad de internet, telefonía móvil y streaming, por ejemplo, y cae el consumo de bienes.

Desde mediados de 2024 a mediados de 2025, antes de los sacudones cambiarios, los alimentos aumentaron muy por debajo del promedio general de la inflación. La estabilidad cambiaria, la apertura comercial y la baja del consumo explican ese fenómeno.

En promedio la comida subió un 158%, cuando en ese mismo período el IPC general fue de 260%. Por su parte, un informe de la UBA y el Conicet advierte que en el AMBA la canasta de servicios y transporte tuvo incrementos de 561% entre comienzos de enero de 2023 y diciembre de 2025.

A pesar de saber que su política económica profundizaría la tendencia mundial de mayor gasto en servicios que en bienes, el Gobierno decidió mantener el cálculo viejo para mostrar una cáida más abrupta y rápida de la inflación.

¿Qué iba a pasar con el nuevo cálculo de inflación en los próximos meses?

“A nosotros la inflación de enero nos da muy similar con el cálculo viejo y con el nuevo, sería 2,2%. Hay una desaceleración de los precios de la ropa por estacionalidad y en la carne que pasa de 8% a 4% de incremento. No hay mucho aumento de servicios", asegura Gonzalo Carrera, economista senior de la Consultora Equilibra, en diálogo con este medio.

“El problema es febrero con la quita de subsidios. Eso iba a dar un aumento de la inflación”, advierte Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social de la UCA.

“Aunque todavía falta mucho, para febrero sí habría diferencias. Con el índice nuevo la inflación estaría entre 0,1% y 0,2% arriba. Es poco, pero esa tendencia sí va a ser relevante en el acumulado”, agrega Carrera .

Si bien la diferencia mes a mes parece mínima, en el acumulado de los últimos dos años la diferencia es más que importante y tiene consecuencias directas en salarios, jubilaciones y demás gastos.

La inflación que el Gobierno “se ahorró” y el efecto en salarios

Un informe de Equilibra advierte que de haberse usado los ponderadores actualizados desde diciembre de 2023, la inflación acumulada hubiera sido 11 puntos más alta. Desde el Observatorio de la Deuda Social de la UCA sostienen que la diferencia es de 15 puntos.

Esos puntos de inflación que el Gobierno “se ahorró” no solo le sirvieron para mostrar una desinflación más rápida, sino que evitaron que salarios, jubilaciones, prestaciones sociales y otros gastos se actualizaran a mayor ritmo y comprometieran el superávit.

Más allá de que lo correcto es actualizar el IPC, al Gobierno anterior incluso le hubiera convenido hacer el cambio. La inflación acumulada durante la gestión de Alberto Fernández fue de 931%. Con la actualización de la ENGHo también hubiera sido un número muy elevado, pero el total habría dado 891%, 40 puntos menos.

“El objetivo es mantener el ancla salarial, ese es el sentido de mantener el IPC viejo”, asegura Federico Machado, director del Observatorio de Políticas para la Economía Nacional (OPEN), en diálogo con Página|12.

Con el IPC actual los salarios de trabajadores del sector privado registrado están apenas por debajo de noviembre de 2023. Pero si se calcula con los nuevos ponderadores perdieron 7,8% de su ingreso real. En el caso del sector público pasan de perder 16% de poder adquisitivo a 21%.