Causa AFA

Renunció uno de los veedores que debía revisar los balances de la AFA

El letrado había sido designado a mediados de marzo con el objetivo de relevar el funcionamiento institucional, administrativo y financiero de la entidad deportiva.

El abogado Agustín Ortiz de Marco, uno de los veedores designados por el Ministerio de Justicia para supervisar a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), renunció en las últimas horas, antes de comenzar formalmente con sus funciones, por estar sobrecargado de trabajo.

El letrado había sido designado como veedor a mediados de marzo, en el marco de una medida impulsada por el Ministerio de Justicia a partir de un pedido de la Inspección General de Justicia (IGJ), con el objetivo de relevar su funcionamiento institucional, administrativo y financiero de la entidad deportiva.

La designación del abogado había sido propuesto durante la gestión anterior en la IGJ, encabezada por Daniel Vítolo, y luego fue mantenido tras el recambio de autoridades. 

Junto con Ortiz de Marco fue nombrado el contador Rubén Miguel Pappacena, quien continúa en funciones, que tenían como tarea acceder a documentación de la entidad, como balances, registros administrativos y contratos, además de analizar decisiones vinculadas a la gestión para elaborar un informe final que será elevado a la IGJ.

La veeduría no implica una intervención directa sobre la conducción de la AFA ni el desplazamiento de sus autoridades, sino que se trata de un mecanismo de seguimiento que permite al Estado controlar el cumplimiento de las normas vigentes en entidades de este tipo.

La medida fue adoptada a partir de una serie de irregularidades detectadas en el funcionamiento institucional y registral de la asociación, que motivaron la apertura de actuaciones administrativas.

La renuncia de Ortiz de Marco deja incompleto el equipo de veedores previsto originalmente. Ante esta situación, el Ministerio de Justicia deberá designar a un nuevo abogado para cubrir el cargo vacante y completar el esquema de control.

Mientras tanto, Pappacena seguirá adelante con las tareas de supervisión previstas. El proceso de revisión continúa en marcha dentro del plazo establecido de 180 días.