Caída en espiral

Se hunden los ingresos, el consumo y la producción

La situación de los sectores productivos ligados al mercado interno es cada vez más compleja. Pero Milei se pelea con Brasil y Caputo les dice tarados a quienes alertan por la crisis industrial.

Los ingresos, el consumo y la producción están atrapados en una espiral descendente que los hunde cada vez más. Ya pasaron casi cuatro meses de los que serían los mejores 18 de la economía nacional, según la promesa de Luis Caputo de mediados de abril, y esas tres variables con enorme preponderancia en el humor social siguieron yendo para abajo.

Pero eso no sería lo peor. Lo peor es que no están a la vista las condiciones para salir del agujero, que se hace más y más profundo.

La primera condición es que el Gobierno reconozca el problema, pero en lugar de ello, esta semana Caputo les dijo “tarados” a quienes advierten por la destrucción del aparato industrial, Milei desató una crisis inédita con Brasil y casi toda la energía del oficialismo estuvo puesta en dar batalla para que los extranjeros puedan comprar hasta un pueblo entero, como dijo el canciller Pablo Quirno, y habilitar negocios inmobiliarios en terrenos incendiados.

Fuera del Congreso, el Gobierno se dedicó a reprimir salvajemente a un pueblo movilizado contra lo que visualiza como un saqueo, del presente y del futuro, en el marco de una acelerada degradación de la convivencia democrática.

Esta vez, la lucha de afuera logró derrotar los planes del Gobierno y las iniciativas no pasaron la votación del Senado.

Sin embargo, la crisis que castiga a las mayorías populares se advierte en cada nuevo indicador:

* En junio, la cantidad de cheques rechazados por falta de fondos aumentó 5,9 por ciento respecto de mayo y subió un estrepitoso 57,3 por ciento en comparación con junio de 2025.

* El salario real del sector privado acumula una caída del 10,3 por ciento desde el inicio de la actual gestión, según estimó FIDE al comparar la evolución de los ingresos con la inflación que surgiría de utilizar la canasta de gastos de los hogares de 2017, que el Gobierno no quiere aplicar y por lo cual renunció el titular del Indec, Marco Lavagna, a principios de año.

* En el sector público, el retroceso de los salarios asciende al 23,5 por ciento desde que gobierna Milei, también con la medición alternativa de la inflación, que debería ser la oficial.

* En conjunto, el salario real promedio de los trabajadores registrados se redujo 15,1 por ciento desde noviembre de 2023. Esta pérdida es 6,4 puntos porcentuales superior a la que se desprende de la información oficial, que utiliza la canasta de consumo 2004, con menor ponderación de los tarifazos de luz, gas, transporte y agua.

* Por la destrucción de empleos y la baja de ingresos, más de un millón de personas perdieron la prepaga, la obra social o la mutual desde noviembre de 2023. El número es bastante superior: 1.246.285 personas, por lo cual ese universo pasó a representar el 35,6 por ciento de la población, contra el 32 por ciento de noviembre de 2023, señaló la UBA en otro informe.