Provincia de Buenos Aires

Un cura villero presentó el hábeas corpus que frenó la baja de la edad de imputabilidad a 14 años

Se trata del Padre Pepe Di Paola, que preside la Federación Familia Grande Hogar de Cristo, la organización que presentó la acción judicial que derivó en la suspensión de dicha Ley.

La Federación de Centros Barriales Familia Grande Hogar de Cristo, la organización que presentó el hábeas corpus preventivo colectivo que derivó en la suspensión por 60 días del nuevo Régimen Penal Juvenil en la Provincia de Buenos Aires, está presidida por José María Di Paola, conocido como el Padre Pepe.

Tras conocerse el fallo de la jueza Marta Elba Pascual, del Juzgado de Responsabilidad Penal Juvenil N°2 de Lomas de Zamora, la Federación emitió un comunicado de prensa en el que celebró la decisión y explicó los fundamentos de su presentación.

En el texto, la organización sostuvo que su planteo se centró “en un punto concreto”: que la incorporación de adolescentes de 14 y 15 años al régimen penal va a aumentar la cantidad de detenidos en dispositivos que —según describió— “no cuentan con la infraestructura edilicia, educativa y profesional necesaria para sostener los estándares mínimos que exige la normativa vigente”.

La Federación remarcó que esa fue, precisamente, la cuestión que tomó la Justicia como eje de su resolución: “No se trata de discutir la ley en abstracto, sino de constatar que su aplicación inmediata, en el contexto real de los centros de la provincia, puede derivar en una afectación de derechos básicos de los adolescentes alojados allí”.

El comunicado recordó que el Tribunal fijó una audiencia para el 16 de septiembre, en la que los responsables de las áreas de Seguridad, Justicia y Niñez de la Provincia deberán informar qué medidas concretas están tomando —y con qué plazos— para adecuar la infraestructura existente a los estándares exigidos. La organización cerró el texto poniéndose “a disposición para aportar información y trabajo conjunto en la construcción de condiciones dignas para los adolescentes que atraviesan el sistema penal juvenil”.

Di Paola, de 64 años y nacido en Burzaco, es una de las figuras más conocidas del clero villero argentino. Fue ordenado sacerdote en 1987 y en 1997 el entonces arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio —luego el Papa Francisco—, lo destinó a la Villa 21-24 de Barracas, donde vivió y trabajó durante 14 años. En 2009 firmó, junto a otros 18 curas villeros, un documento público que denunciaba el avance del narcotráfico en los barrios populares de Buenos Aires, lo que derivó en amenazas contra él y sus compañeros y lo obligó a radicarse durante dos años en Santiago del Estero.

En 2008, con el respaldo de Bergoglio, había fundado el primer Hogar de Cristo, dedicado a la atención de personas con consumo problemático de drogas; hoy la red supera los 200 centros en todo el país, bajo el lema “Ningún pibe menos por la droga”.

Actualmente Di Paola coordina la Comisión Nacional de Pastoral de las Adicciones y reside en Santiago del Estero, donde impulsó un nuevo Hogar de Cristo.

En junio de 2025 firmó un convenio con la Corte Suprema de Justicia de la Nación, el Consejo de la Magistratura y la Dirección de Control y Asistencia de Ejecución Penal, para trabajar en la reinserción social de personas que salen de la cárcel.