La mesa chica
Un encuentro para ordenar la estrategia política y evitar fracasos legislativos
El encuentro se hizo en la Rosada. Se decidió que las propuestas legislativas del ministro Sturzenegger serán pausadas. Hay molestia por el fracaso que representó la inviolabilidad de la propiedad privada. La recomendación de los gobernadores aliados.
Fueron casi tres horas de debate y discusión. Había tensión entre los contertulios de la mesa política fruto del magro resultado de la sesión del Senado del jueves pasado. Karina Milei, la regenta de esa mesa, invitó al ministro de Desregulación Federico Struzenegger, al que muchos consideran el responsable del tropiezo legislativo. Después del encuentro, desde el oficialismo dijeron de manera decorosa que allí “se repasaron los proyectos de ley ya ingresados al Congreso y se trabajó en el ordenamiento del calendario legislativo para el tratamiento de todas las iniciativas oficiales”. Sin embargo, lo que ordenó Karina, entre otras cosas por pedido de los gobernadores cercanos, es que algunos de los proyectos de Sturzenegger -muchos de ellos que generan gran revuelo y repudio social- pasen a un segundo plano. Solo avanzarán con el referido al mercado de capitales.
La reunión la encabezó Karina Milei porque el Presidente sigue recluido en la Quinta de Olivos. También estuvieron en la Rosada el jefe de Gabinete, Diego Santilli, su vicejefe, Ignacio Devitt, y el ministro de Economía, Luis Caputo. Participaron el secretario de Medios, Fabián Fernández, la senadora Patricia Bullrich, el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, el armador nacional, Eduardo “Lule” Menem, y el asesor presidencial, Santiago Caputo.
Otra vez no fue de la partida el vocero Adrián Ravier. Antes de que comience la reunión de la mesa política, él dio su conferencia de prensa semanal donde dejó más dudas que certezas y se contradijo a sí mismo.
Por caso, no pudo especificar dónde están los 4 billones de pesos por los cuales la diputada Marcela Pagano denunció a la cúpula del Ministerio de Economía, incluido Luis Caputo, ni tampoco pudo explicar por qué el gobierno incumple con la ley y no destina el impuesto al combustible a la construcción de rutas y al mantenimiento vial (ver aparte).
Tampoco pudo explicar de dónde sacó Milei la información para decir que “Brasil pagó la campaña antiargentina”, ni qué piensa hacer el gobierno frente al aumento de la morosidad en la gran mayoría de las familias argentinas.
De lo que sí se encargó Ravier fue de esbozar una defensa de Sturzenegger. Ante la consulta, calificó al ministro como “una figura clave”, y añadió: “Gracias a Sturzenegger, y al liderazgo del Presidente, hemos podido aprobar más de 16.000 desregulaciones, en las cuales pudimos destrabar en gran parte ese Estado. Él tiene el respaldo, no solo del presidente, sino también de todo el gobierno”.
La secretaria general de la Presidencia invitó al ministro de Desregulación a participar, pero de manera excepcional. Para que su convocatoria pase desapercibida, informaron que, desde ahora, invitarán a esas reuniones a otros ministros.
Luego de la derrota de la ley de inviolabilidad de la propiedad privada -que fue despojada de sus dos capítulos principales-, la hermana del mandatario llamó al “coloso”, como lo llama Milei, para que dé explicaciones. Había ordenado que, a partir de ahora, se le dé prioridad a los proyectos más importantes, como la reforma de la carta orgánica del BCRA y la reforma política con la que quieren eliminar o suspender las PASO. Por ahora, los de Sturzenegger deberán esperar.
El no acompañamiento de varios gobernadores -incluso aliados- a la ley de inviolabilidad de la propiedad privada dejó debilitado al gobierno y desde Casa Rosada temen que marque un peligroso antecedente.
En diálogo con este diario, uno de esos mandatarios aliados hizo el siguiente análisis: “El gobierno no puede seguir mandando proyectos que desgastan y que generan repudio social. Pierden la batalla discursiva y después es imposible acompañarlos”. En esa línea, opinó que “hay proyectos que la gente no entiende, como el del BCRA, y no pasa nada. Sin embargo, con otros de Sturzenegger, como el de tierras o el de los libros, se genera quilombo”.
Un grupo de gobernadores estuvo hoy en la Ciudad de Buenos Aires. Entre ellos estuvieron Raúl Jalil (Catamarca); el de Córdoba, Martín Llaryora; el sanjuanino Marcelo Orrego; el de Entre Ríos, Rogelio Frigerio; y el jefe de gobierno porteño, Jorge Macri.
Algunos de ellos participarán el miércoles del encuentro en Misiones de las provincias del Norte Grande, al que también irá Santilli. Allí hablarán de dos proyectos en particular con los que quiere avanzar la Casa Rosada: el de Zonas Frías y también el de la modificación del BCRA.
Con respecto al segundo, algunos de los mandatarios le piden al gobierno nacional que, para acompañarlo, hagan modificaciones. Un objetivo es que el directorio sea federal. “Dentro de los 8 directores, al menos tres deberían acreditar trayectoria relevante en distintas regiones: Norte Grande, Región Centro y Sur/Patagonia”, explican.
Además, quieren que, si el BCRA permite integrar encajes con títulos públicos, “la elegibilidad debe depender de solvencia, liquidez, plazo, volatilidad y riesgo, sin privilegiar automáticamente al Tesoro Nacional frente a las provincias”. Por último, desde las provincias piden “neutralidad federal, sin cupos obligatorios ni mecanismos destinados a financiar déficits”.
Con respecto al proyecto de zonas frías, el gobierno negocia sacarle el beneficio a ciertas provincias para luego avanzar con una supuesta ley de “zonas cálidas”. El problema, dicen los gobernadores, es que ya no confían en la billetera de Caputo.
“Ellos nos van a prometer lo de zonas cálidas, pero sabemos que no tienen plata. Van y prometen, pero sabemos que no van a cumplir porque están apretados con lo fiscal”, dicen. Luego, desde las provincias añaden: “No tienen plata y ya no pueden ajustar más. Además, tienen baja recaudación porque, entre otras cosas, la gente no consume y se les cayó el IVA”.