EN SALTA

Una falsa amenaza de bomba en la terminal causó mucho temor y afectó a cientos de pasajeros

El alerta ingresó a través de un llamado anónimo y equipos especiales trabajaron en el lugar hasta que se descartó el peligro.

Una amenaza de bomba causó mucha preocupación, susto y luego fastidio en la terminal de ómnibus de la capital salteña.

Tras un llamado anónimo al Sistema de Emergencias 911, a las 19.55, en el que se advirtió sobre la colocación de un explosivo en la estación principal de colectivos de larga y media distancia, equipos especiales llegaron a la zona para realizar un rastrillaje.

Especialistas de la División de Explosivos revisaron tanto la parte interna como externa de la terminal y tras asegurarse que no había ningún objeto peligroso, procedieron a retirarse.

"Al parecer fue una broma de mal gusto, pero las autoridades ya están investigando el origen del llamado", dijeron fuentes extraoficiales.

Sin embargo, una gran cantidad de pasajeros se vio afectado porque ante la amenaza se postergaron los servicios y ningún colectivo entró ni salió de la terminal durante más de una hora.

"Nos dijeron que había una amenaza de bomba y no nos permitían pasar pero las empresas dijeron que van a ir avisando a medida que vayan saliendo los coches", dijo una de las afectadas que viajaba a Córdoba.

El edificio fue evacuado en su totalidad y tanto los pasajeros como los empleados del lugar fueron trasladados a la zona del parque San Martín.

"Llegamos y había un embotellamiento vehicular, no sabíamos qué pasaba, nos dimos con esta noticia y ahora nos vemos demorados", expresó otro de los viajantes.

"Nos trajo inconvenientes para abordar, no pudimos ingresar con las valijas, hay personas con movilidad reducidas, adultos mayores, ojalá haya sido solo un chiste de mal gusto", dijo un hombre con marcado fastidio.

Muchas personas se volcaron a las boleterías para recabar más información sobre la reprogramación de los servicios. 

Los locales comerciales también fueron evacuados y más de una hora después volvieron a funcionar. "Tuvimos que cerrar y fue un momento incómodo tanto para los pasajeros como para nosotros", comentó una comerciante.

Por otra parte, muchos salteños se mostraron afligidos al indicar que despidieron a familiares y amigos antes de que estos suban a los micros y luego se enteraron de la situación.