Despegó a bolivia

“Una situación personal que no pude manejar”: la particular definición de Cerimedo tras ser acusado por intento de femicidio

El consultor de ultraderecha compartió una carta desde la cárcel. Allí respaldó la postura del presidente Rodrigo Paz, que había salido a desligarse de su asesor.

Fernando Cerimedo afirmó que el delito por el cual está detenido y que habría consistido en el intento de asesinato de su expareja a través de sicarios fue “una situación personal que no pude manejar”. A través de una nueva carta pública, el consultor intentó despegarse del enorme nivel de influencia que tuvo en el gobierno de Bolivia y respaldar la versión que ayer difundió el presidente Rodrigo Paz.

La minimización de los hechos por los que está acusado es un nuevo intento del exasesor de Javier Milei y Jair Bolsonaro de cambiar la gravedad de su situación procesal. Su carta fue una respuesta en sintonía con el mensaje presidencial que el mandatario boliviano difundió para negar lo que a todas luces se sabía: Cerimedo fue parte de su mesa chica en la casa de gobierno.

“Reafirmo lo dicho por el presidente Rodrigo Paz”, inicia el texto escrito en la cárcel de Palmasola. Tal como ayer lo dijo el mandatario “mi rol como colaborador del presidente no me otorgaba ninguna autorización ni poder para actuar o representar a la familia presidencial”, dijo Cerimedo, a la vez que calificó de “mentiras y difamaciones” a las versiones que indicaron lo contrario.

Luego parafraseó a Paz, al sostener que “las mentiras o chismes no constituyen hechos” y se refirió puntualmente a las acciones ilícitas de las que se lo acusa por su poder de influencia: “Jamás participé de negociados ni de ningún tipo de acto en mi nombre y mucho menos en nombre de la esposa del presidente, a quien aprecio profundamente y sé de su honorabilidad así como la de toda la familia”.

Ayer, Rodrigo Paz no tuvo más remedio que reconocer públicamente que Cerimedo había colaborado con él en su campaña y que hasta fue parte de su gobierno, pero negó que tuviera su autorización para representar oficialmente a la Presidencia. “Jamás tuvo la autorización de representar al Estado boliviano, a la Presidencia, al Gobierno o a mi familia”, dijo al respecto.

“Situación personal”

Pero en la carta del consultor político de los tres presidente de ultraderecha latinoamericana (Milei, Bolsonaro y Paz) llamó particularmente la atención el modo en que denominó al intento de femicidio que destapó el escándalo y que lo tiene en acorralado con múltiples pruebas.

“Lamento enormemente que una situación personal que no pude manejar se haya tornado en cuestión de interés político por aquellos que no quieren sacar a Bolivia del pozo en que los metieron los 20 años del evismo”, escribió.

El punto en cuestión ya no reside en el gastado argumento de la derecha por responsabilizar a los movimientos populares (el “evismo” con que él llama a los seguidores del expresidente Evo Morales) por el intento del crimen que lo tiene tras las rejas, sino en el modo con que él denominó a ese hecho.

“Situación personal que no pude manejar” fue el eufemismo con que se refirió a la relación de violencia que mantuvo con su expareja embarazada Nadia Beller y que terminó con tres balazos a la mujer por parte de dos sicarios presuntamente contratados por él, según la interpretación que hacen los investigadores que llevan el caso.

Esa relativización del delito de “feminicidio en grado de tentativa” por el cual está con prisión preventiva en la cárcel boliviana de Palmasola es parte de la retórica con que el acusado intenta torcer su situación judicial.

“Pronto la verdad de esta atrocidad saldrá a la luz y aclararé todas las mentiras que se han dedicado a implantar en la sociedad sin ningún sustento y con el único ánimo de dañar al gobierno”, cerró Cerimedo aludiendo a las versiones que tienen sustento en las declaraciones públicas de Nadia Beller desde su internación, en las pruebas del caso recogidas y en las conclusiones parciales que la Justicia boliviana dejó trascender.