Se realizó ensayo clínico
Una vacuna contra el cáncer erradicó tumores completos y disminuyó otros
La vacuna Amivantamab se probó principalmente en los cánceres de cabeza, cuello, pulmón, colorrectal, cerebral y gástrico. Sobre 102 casos, en 15 se eliminó por completo el tumor y en otros 28 lo redujo.
Un ensayo clínico de vacunas de triple dosis contra el cáncer realizado en 11 países obtuvo resultados “sin precedentes” y pudo erradicar tumores completos de los pacientes que habían pasado sin éxito por quimioterapias e inmunoterapias.
La primera prueba de esta vacuna se realizó sobre pacientes cuyo cáncer se había extendido o reaparecido. Aminvantamab, el nombre del fármaco, redujo las células malignas de más de un tercio de los pacientes, que obtuvieron cambios drásticos en pocas semanas. En 15 de las 102 personas que se aplicaron las dosis, los tumores desaparecieron por completo.
“Se trata de respuestas excepcionalmente fuertes en pacientes cuya enfermedad se ha vuelto resistente, tanto a la quimioterapia como a la inmunoterapia. Es un grupo de pacientes para quienes las opciones de tratamiento son extremadamente limitadas, por lo que este nivel de beneficio resulta muy llamativo“, expresó Kevin Harrington, profesor de terapias biológicas contra el cáncer en el Instituto de Investigación del Cáncer de Londres (ICR). “Este tratamiento tiene el potencial de beneficiar a miles de pacientes por año”, agregó.
Durante el ensayo recibieron la vacuna 102 pacientes con cáncer de cabeza y cuello, el sexto más común en el planeta. Entre ellos 43 personas obtuvieron resultados favorables: en 15 casos los tumores desaparecieron por completo y en otros 28 casos se redujeron notablemente. Los investigadores confirmaron que los resultados fueron similares a los de pacientes de cáncer de pulmón. El Amivantamab, desarrollado por la empresa estadounidense Johnson & Johnson, continúa en etapa de evaluaciones y se extiende a 60 ensayos clínicos actuales. La mayoría de ellos son de cáncer de pulmón, pero también está presente en estudios de cáncer colorrectal, cerebral y gástrico.
¿Cómo funciona la vacuna?
Esta vacuna inteligente ataca al tumor por tres vías diferentes. Por un lado, bloquea al receptor del factor de crecimiento epidérmico --conocido como EGFR--, una proteína que favorece la expansión del tumor, y ataca a la vía MET, que las células cancerosas usan para evadir al tratamiento. Por último, también activa el sistema inmune para que ataque directamente al tumor.
Carl Walsh, un inglés de 56 años, fue uno de los primeros en participar del ensayo clínico. Fue diagnosticado con cáncer de lengua en mayo de 2024 y para julio de 2025 se unió al ensayo OrigAMI-4 en el Royal Marsden, tras haber recibido tratamientos de quimioterapia e inmunoterapia que no surtieron efecto.
“Me recomendaron participar en el ensayo OrigAMI-4. Ahora estoy en mi decimoséptimo ciclo de tratamiento y estoy muy satisfecho con el progreso hasta el momento", señaló el paciente sobre su evolución. “Ahora me siento capaz de llevar una vida normal. Antes de comenzar el ensayo clínico, tenía dificultades para hablar correctamente y me costaba comer debido a la hinchazón y el dolor. Desde que comencé el tratamiento, la hinchazón ha disminuido significativamente y mi nivel de dolor ha mejorado considerablemente. Además, ya no experimento los mismos efectos secundarios que afectaban mi vida diaria y que sufrí durante la quimioterapia“, destacó.
El Amivantamab se suministra por vía intravenosa. Esta característica lo hace más sencillo para practicarse en clínicas ambulatorias y les da una mayor rapidez y comodidad a los pacientes. Además, los efectos secundarios fueron de leves a moderados y solo 1 de cada 10 pacientes debió interrumpir su tratamiento.
El énfasis del proyecto
Los investigadores confirmaron que el ensayo se centró en pacientes con cáncer de cabeza y cuello. El Amivantamab obtuvo mejores resultados que otros métodos para tratar el cáncer incluso en panoramas adversos. Los pacientes que recibieron las inyecciones vivieron aproximadamente 12 meses a pesar de tener pronósticos altamente negativos tras comenzar el tratamiento, incluso luego de un fuerte rechazo a la quimioterapia o la inmunoterapia.
El director ejecutivo del Instituto de Investigación del Cáncer de Londres, Kristian Helin, sintetizó que este estudio “demuestra cómo el desarrollo de nuevos tratamientos mediante una investigación oncológica rigurosa puede conducir a avances significativos” a pesar de que las opciones de tratamiento sean limitadas y consignó que se trataba de un “importante avance” por la respuesta tumoral y los resultados de supervivencia.
El investigador superior en Inmunología del Conicet Jorge Geffner dialogó con Página/12 y destacó la importancia del estudio. En primer lugar, afirmó que “el medicamento es un anticuerpo biespecífico porque toca simultáneamente dos receptores que están expresados en las células tumorales e inhibe su desarrollo y crecimiento". Además, sostuvo que el trabajo tiene una gran relevancia porque el cáncer en cabeza y en cuello “es de una frecuencia importante en todo el mundo”.
“Tuvieron una respuesta positiva en una fracción, que es importante. Hay un 50% de pacientes que no respondieron, pero estar cerca del otro 50% de pacientes respondedores es muy importante“, reconoció el especialista en inmunología. También expresó que los 15 casos de tumores que desaparecieron “hablarían en principio de una curación” aunque hay que seguir a los pacientes posteriormente.
Para concluir, Geffner aseguró que "los resultados son alentadores, positivos y confiables porque los pacientes incluidos se habían mostrado refractarios a otros tratamientos. Sin embargo, para este tipo de anticuerpos, el tratamiento debe estar muy controlado porque suele haber efectos colaterales que son significativos".