En caída libre
Vaca Muerta no entra en Vaca Muerta
Daniel González, el vice de la Cámara de Comercio, confirmó que hay una caída de 15 por ciento en el consumo general y de entre 2 y 3 en supermercados.
La teoría oficial de que el boom petrolero de Vaca Muerta derramará a nivel nacional está cada vez más lejos de comprobarse. Es que el consumo general en Neuquén, la provincia que aloja al yacimiento de hidrocarburos no convencionales, mostró caídas fuertes.
Un informe de ACIPAN, la cámara de comercio provincial, precisó que en el primer semestre la actividad creció 1,7 por ciento contra igual período del 2025, pero registró una caída del 0,9 por ciento entre el segundo y el primer trimestre de este año. En la otra esquina, el consumo masivo está en rojo: durante el primer semestre, las ventas de supermercados en Neuquén registraron una caída real del 3,6 por ciento interanual. De acuerdo al reporte, también se desplomó la venta de autos un 6,5 por ciento, algo por debajo del número nacional.
“El boom no está derramando”
“El tema está muy heterogéneo, pero uno de los problemas que tenemos es que hay inversión en petróleo, en construcción, pero la contracara es que tenemos precios petroleros con sueldos de empleados de comercio”, contó a Página I12 Daniel González, el vice de ACIPAN.
El directivo observó que “la cosa está complicada, el boom petrolero no está derramando en el comercio”. Según su prisma, eso aún no ocurre porque el fenómeno petrolero no llegó a su punto máximo. “Cuando eso ocurra, debería derramar”, se esperanza, aunque los datos muestran que el desarrollo ya es bastante importante. Es decir, tendría que verse ya mismo un dinamismo que no existe. Este diario le expresó a González la situación que es un enigma: cuántas empresas y personas sobreviven o quedan en el camino mientras esperan el derrame de la actividad petrolera. “Es la pregunta del millón”, asegura.
González expresó que la caída en el consumo en supermercados es un poco más baja que la media nacional, pero en el resto del gasto hogareño la situación es muy mala. “Sacando supermercados, el resto de los comercios tienen una caída interanual de entre 15 y 20 por ciento”, admite. El asunto allí es que de los 100 mil empleados privados, 20 mil son empleados de Comercio, es decir, son más que los trabajadores petroleros y están viviendo en condiciones de impedimento de acceso a bienes básicos.
La producción crece, las empresas no
En Neuquén, la producción de hidrocarburos tiene cifras sólidas. En la primera mitad del año la producción de petróleo creció 32,4 por ciento interanual. Mientras que el gas mostró una caída del 4,5 por ciento.
En este contexto, esos datos positivos, contabilizados con los datos de la parte de la actividad que en la provincia no anda, completan números magros de creación de empresas. Según cifras de la Secretaria de Riesgos del Trabajo, Neuquén es una de las pocas provincias en las que no se destruyeron empresas. El problema es que se crearon muy pocas para el nivel de boom energético que hay. En los números se ve un crecimiento del 0,1 por ciento, es decir, de sólo 13 empresas.
Esto se reflejó, naturalmente, en el mercado laboral. Según ACIPAN, el empleo privado asalariado formal en Neuquén aumentó 4 por ciento entre mayo de 2025 y mayo de 2026. Esa mejora superó al promedio del país, donde hubo una caída de 2,2 por ciento.