represión a Pablo Grillo

A la Federal se le “perdieron” los registros del momento del ataque

Se trata de un informe de 600 páginas con la transcripción incompleta de las modulaciones que realizaron las fuerzas de seguridad durante la represión del 12 de marzo de 2025. El tramo correspondiente al momento en que fue herido el fotógrafo no aparece.

En un nuevo acto de cinismo la Policía Federal entregó a la jueza María Servini una transcripción incompleta de las modulaciones de las distintas fuerzas de seguridad del día que fue herido Pablo Grillo en la habitual marcha de los jubilados al Congreso que en esa ocasión sido convocada por las hinchadas de fútbol. Son 600 páginas que abarcan entre las 12.00.50 del mediodía hasta las 23.34.54 de la noche, pero justo el tramo que falta es de las 17 a las 18, es decir, el lapso dentro del cual el fotógrafo fue herido por una granada de gas lacrimógeno disparada por el gendarme Héctor Guerrero que lo dejó al borde de la muerte. Casi desde el comienzo mismo de la investigación la querella reclamaba ese material, ahora entregado con el alevoso recorte.

“Hoy, el dolor inmenso que atraviesa nuestra familia por el brutal ataque a Pablo se ve agravado por una sombra terrible: la de la mentira, la opacidad y el encubrimiento por parte del Estado que debería protegernos (…) la Gendarmería Nacional omitió de manera insólita la hora exacta del ataque a Pablo en sus reportes oficiales. Como ciudadanos comunes, sabemos que en una fuerza de seguridad federal de este nivel, un ‘error’ de esta magnitud no es casualidad. Las horas no se pierden solas”, dice un comunicado que difundió la familia Grillo. “Las comunicaciones existen, los registros están, pero nos los ocultan. ¿Por qué? ¿A quién están protegiendo? ¿Qué es lo que dicen esas cintas que no se puede escuchar?”, se pregunta.

Una organización represiva

Según los registros de imágenes y la reconstrucción que realizó el colectivo Mapa de la Policía y que constan en el expediente, Pablo Grillo fue herido a las 17.18 horas del 12 de marzo de 2025 en Hipólito Yrigoyen y Solís. Tomaba fotos desde atrás de una estructura de madera hacia donde se encontraban agrupados efectivos de Gendarmería. El cabo Guerrero le disparó en forma horizontal, anti reglamentaria, directo hacia su cabeza, algo que está prohibido por los manuales de uso de armas menos letales. Pablo no representaba ningún peligro para los agentes si se pretende justificar una supuesta respuesta defensiva. En rigor, Guerrero disparó seis veces en violación a las normas entre las 17 y las 17.22, lo que encaja en el lapso que falta en la desgrabación de las comunicaciones.

Como en otros operativos represivos que el Gobierno despliega en las marchas de los jubilados, estaban presentes todas las fuerzas federales y la Policía de la Ciudad. Es más, del otro lado de la Plaza del Congreso, casi a la misma hora que Pablo, también recibía un disparo en el ojo izquierdo Jonathan Navarro, un hincha de Chacarita. En este caso se trató de un proyectil de gas pimienta disparado por un agente de la Prefectura, Sebastián Martínez. Más temprano, el agente de la federal Nicolás Emanuel Céspedez había empujado a la jubilada Beatriz Blanco, quien terminó hospitalizada.

El gendarme Guerrero fue procesado como autor del delito de lesiones gravísimas agravadas por abuso de su función como miembro de una fuerza de seguridad, en concurso real con abuso de armas agravado por abuso de su función también como parte de una fuerza. Ya fue elevado a juicio oral e interviene el Tribunal Oral Federal 6, ahora integrado por Adriana Pallioti, Enrique Méndez Signori y Diego García Berro. La fiscal a cargo es Fabiana León. Todavía no hay fecha de juicio. El mes pasado comenzó la presentación de pruebas. Contra el prefecto Martínez y el policía Céspedez también hay causas judiciales avanzadas.