LA PLATA
Berisso: Pagó por contenido íntimo que nunca recibió y terminó amenazado para que entregara más dinero
Un joven de 28 años de Berisso transfirió 105.000 pesos a través de una plataforma de avisos para adquirir fotografías de contenido erótico. Como nunca recibió el material, reclamó y, según denunció, comenzó a recibir amenazas y una exigencia de otros 100.000 pesos.
Un joven de 28 años, vecino de Berisso, denunció haber sido víctima de una presunta estafa que posteriormente derivó en un intento de extorsión. El hombre había ingresado a una plataforma de avisos por internet con la intención de adquirir contenido íntimo y terminó realizando varias transferencias de dinero sin recibir el material que había acordado comprar.
Según consta en la denuncia, la operación se inició el miércoles 30 de septiembre por la noche. El joven contactó a través de la plataforma a una persona que ofrecía fotografías de contenido erótico y acordó la compra de un paquete.
Para concretar la operación realizó tres transferencias bancarias por un total de 105.000 pesos. Los pagos fueron de 35.000, 20.000 y 50.000 pesos, enviados a una cuenta que figuraría a nombre de una mujer.
Sin embargo, después de que el dinero fuera transferido, las fotografías nunca llegaron. Ante la falta de respuesta, el joven volvió a comunicarse con el contacto con el que había iniciado la operación para reclamar la entrega del material.
Fue entonces cuando, según relató ante la Policía, le comunicaron que el dinero enviado no era suficiente y le exigieron una nueva transferencia de 100.000 pesos.
La situación se agravó aproximadamente dos horas después, cuando recibió un llamado telefónico en el que, de acuerdo con su denuncia, lo amenazaron con enviar a una persona hasta su domicilio y revelar a familiares y conocidos la compra que había intentado realizar.
Frente a las amenazas, el joven decidió no continuar con los pagos y recurrió a la Policía para denunciar lo ocurrido. La presentación permitió iniciar una investigación para determinar quiénes se encuentran detrás de las comunicaciones y de las cuentas bancarias utilizadas para recibir el dinero.
La causa fue caratulada inicialmente como estafa y extorsión. Los investigadores deberán ahora rastrear las transferencias realizadas, analizar los números telefónicos y las comunicaciones mantenidas a través de la plataforma y determinar la identidad de las personas que participaron de la maniobra.
El episodio presenta características similares a modalidades de extorsión digital en las que los delincuentes utilizan el temor de las víctimas a que determinadas conversaciones o actividades privadas sean conocidas por su entorno para exigir nuevos pagos. En estos casos, las amenazas pueden continuar aun después de que se realiza una primera transferencia.
Las autoridades recomiendan no realizar nuevos pagos ante una situación de este tipo y conservar todos los elementos que puedan servir como evidencia, entre ellos capturas de pantalla, conversaciones, números telefónicos, perfiles utilizados, comprobantes de transferencias y datos de las cuentas receptoras. La recomendación oficial ante casos de sextorsión también contempla guardar las pruebas y realizar la denuncia ante las autoridades correspondientes.