20 años del crimen

Declararon en el jury los fiscales que investigaron el crimen de Nora Dalmasso y rechazaron las acusaciones

Están acusados por negligencia y mal desempeño

La Justicia de Córdoba inició este martes en la Legislatura, el juicio político a los fiscales Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro, quienes llevaron adelante la investigación del asesinato de Nora Dalmasso durante 13 años.

Es preciso mencionar que, los tres fiscales están acusados por presunta negligencia y mal desempeño en la investigación del crimen que impactó a la localidad cordobesa de Río Cuarto en 2006.

El proceso estará a cargo del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados y Funcionarios Judiciales, que depende del Poder Legislativo, y tendrá como acusadora a la representante del Ministerio Público, la fiscal general adjunta Bettina Croppi.

El fiscal Miralles, que estuvo al frente del caso entre 2016 y 2017 y quien sostuvo como principal hipótesis que la muerte de Dalmasso fue ocasionada por un sicario a pedido del marido; declaró y aseguró: “este fiscal de instrucción jamás obró de manera negligente ni con mal desempeño, ni en esta causa ni en otras. Nunca me manifesté despreocupado, nunca tuve indiferencia alguna respecto de la causa. Mi actuación fue lógica”.

Además, Miralles afirmó que tenían que investigar la presencia de ADN de Macarrón en la habitación, por lo que analizaron la zona vuvlo- vaginal de la víctima ya que allí se había encontrado algo: "Primero se sospechó que era semen, después se demostró que no lo era. Y después estudios demostraron que eso pertenecía a Marcelo Macarrón. Esa era la prueba madre que tomé”.

Por su parte, el fiscal Javier Di Santo, el primer fiscal de la causa, rechazó en primer término las acusaciones: “No hubo mal desempeño porque va en contramano de todo lo que se ha evaluado en el expediente y es de total falsedad sostener que no se investigó a Bárzola”.

El proceso contará con unos 37 testigos y se esperan declaraciones clave, entre ellas las del propio Marcelo Macarrón y sus hijos, Facundo y Valentina, quienes reclaman la destitución de los funcionarios en medio de fuertes cuestionamientos al accionar judicial.