A un año del hallazgo
La fiscalía sugirió realizar nuevas excavaciones en el caso de Diego Fernández Lima
Un estudio con georradar detectó nuevos sectores de interés en el patio de la vivienda donde se encontraron los restos del joven desaparecido en 1984.
La investigación por el crimen de Diego Fernández Lima, el adolescente de 16 años cuyos restos fueron encontrados enterrados hace un año en una casa de Coghlan, sumó una nueva pista clave a través de un estudio realizado con un georradar detectó una “anomalía” y los especialistas recomendaron hacer nuevas excavaciones en el terreno.
La medida fue impulsada por la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°61, a cargo del fiscal Martín López Perrando, que busca determinar si todavía quedan restos óseos u otros elementos vinculados al homicidio.
El estudio se realizó el 4 de mayo en la vivienda ubicada sobre avenida Congreso al 3742 y estuvo a cargo de especialistas de la División Prospección Geofísica de la Dirección de Criminalística y Estudios Forenses de la Gendarmería Nacional. También participaron integrantes del Equipo Argentino de Antropología Forense, efectivos de la Policía de la Ciudad y representantes de la fiscalía.
Según el informe técnico, los expertos identificaron una “anomalía geofísica” en un sector lindero a la medianera derecha del patio trasero. A partir de ese hallazgo, recomendaron avanzar con excavaciones controladas para verificar qué hay debajo de la superficie.
El 26 de julio de 1984 Fernández Lima salió de su casa en Villa Urquiza, se cruzó con un conocido y nunca más se lo vio. La preocupación de la familia empezó ese mismo día cuando se decidió radicar la denuncia. No obstante, para los investigadores siempre se trató de una “fuga de hogar”, lo que llevó al estancamiento total de la causa, hasta que más de 40 años después un obrero encontró los restos en el patio de la casa de un ex compañero de colegio de la víctima.