Detalles sensibles

Qué reveló la estremecedora autopsia preliminar tras el femicidio en Villa Devoto

Walter Humberto Verón, intentó quitarse la vida tras el femicidio de su esposa pero luego huyó ensangrentado de la casa de Villa Devoto dejando una carta.

La Justicia porteña investiga el femicidio de Romina Calvo, quien fue apuñalada por su marido, Walter Humberto Verón, en la casa que compartían en el barrio de Villa Devoto. En las últimas horas trascendió que la mujer sufrió al menos 40 lesiones de arma blanca.

Walter Humberto Verón, intentó quitarse la vida tras el femicidio de su esposa pero luego huyó ensangrentado de la casa de Villa Devoto dejando una carta.El dato fue proporcionado por fuentes de la investigación que detallaron que el cuerpo de Calvo, de 40 años, exhibe decenas de lesiones cortopunzantes, entre puñaladas y marcas que dan cuenta del intento de defensa. Todavía falta el informe de la autopsia para determinar la causa de muerte, pero la justicia porteña investiga el caso como un femicidio por todas las pruebas que dejó a su paso el agresor.

Femicidio en Villa Devoto: cómo fue el ataque de Walter Verón a su esposa

Walter Humberto Verón, de 56 años, atacó a Calvo poco antes de las 7 de la mañana del miércoles, cuando la hija de la pareja, de ocho, dormitaba en la casa familiar ubicada en Pedro Morán al 5200, casi esquina Avenida Lope de Vega.

La nena despertó a su hermano de 21 años, que también estaba en la casa, y él llamó a la Policía.

La zona residencial en Villa Devoto pronto se volvió el escenario no sólo de un crimen sino también de una persecusión, porque los efectivos policiales encontraron a Walter Verón a 200 metros de la casa con una herida de arma blanca en el cuello.

El principal acusado por el femicidio de Romina Calvo había intentado quitarse la vida, pero por el momento no lo logró. Quedó detenido y está internado en grave estado en el Hospital Vélez Sarsfield.

Mientras tanto, los tres hijos de la pareja, de 23, 21 y 8 años, se encuentran con asistencia psicológica.

La investigación quedó en el Juzgado Nacional Criminal y Correccional 62, donde el juez Darío Bonanno caratuló el hecho como femicidio y tentativa de suicidio.

Con el paso de las horas se supo que Verón y Calvo había mantenido una violenta discusión de madrugada y una empleada de una panadería lindera confirmó a los investigadores policiales que la víctima llegó a gritar desesperada: "¿Qué hacés, hijo de pu...?", segundos antes del desenlace fatal.