VAMOS ARGENTINA!!!
La Albiceleste está a un paso de una hazaña reservada para los más grandes del fútbol
La Selección Argentina disputará este domingo la final del Mundial 2026 frente a España con la posibilidad de conquistar su cuarta estrella y convertirse en apenas el tercer país en lograr dos Copas del Mundo consecutivas. Más allá del resultado, el ciclo encabezado por Lionel Scaloni ya es considerado el más exitoso de la historia del fútbol argentino.
La Selección Argentina afrontará este domingo uno de los partidos más trascendentes de su historia cuando enfrente a España en la final de la Copa Mundial de la FIFA 2026. Desde las 16:00 (hora argentina), el equipo dirigido por Lionel Scaloni intentará defender el título obtenido en Qatar 2022 y alcanzar un bicampeonato que sólo consiguieron anteriormente Italia (1934 y 1938) y Brasil (1958 y 1962).
El encuentro, que se disputará en el MetLife Stadium de Nueva York-Nueva Jersey, pondrá frente a frente a los dos equipos más sólidos del certamen y puede marcar un nuevo capítulo inolvidable para una generación que transformó para siempre la historia de la Albiceleste.
Un proceso que cambió la historia
Cuando Lionel Scaloni asumió como entrenador tras el Mundial de Rusia 2018, pocos imaginaban que comenzaría uno de los ciclos más ganadores del fútbol argentino. Con un grupo que fue consolidándose con el paso de los años, la Selección dejó atrás décadas de frustraciones y construyó una identidad basada en el juego colectivo, la competitividad y la fortaleza anímica.
El punto de inflexión llegó en 2021, cuando Argentina derrotó a Brasil en el Maracaná para conquistar la Copa América y cortar una sequía de 28 años sin títulos mayores. Aquella conquista permitió liberar a un plantel que desde entonces no dejó de sumar éxitos.
Posteriormente llegaron la Finalissima frente a Italia en Wembley, la consagración en el Mundial de Qatar 2022 y una nueva Copa América en Estados Unidos en 2024, consolidando una etapa que ya ocupa un lugar privilegiado en la historia del deporte argentino.
Lionel Messi, el símbolo de una era irrepetible
Si bien el éxito fue producto de un trabajo colectivo, Lionel Messi representa el gran emblema de este ciclo.
Tras años de críticas y finales perdidas, el capitán consiguió con la camiseta argentina los títulos que tanto anheló y terminó de consolidar un legado que trasciende generaciones. En este Mundial volvió a ser determinante tanto por su liderazgo como por su influencia dentro del campo de juego, guiando a un plantel que combina experiencia con una nueva camada de figuras.
Junto a referentes como Emiliano Martínez, Cristian Romero, Rodrigo De Paul, Enzo Fernández, Alexis Mac Allister, Julián Álvarez y Lautaro Martínez, el rosarino lidera un equipo que ha demostrado capacidad para imponerse tanto desde el juego como en los momentos de mayor dificultad.
Un camino exigente hacia la final
Argentina completó una sólida fase de grupos con victorias sobre Argelia, Austria y Jordania para avanzar con puntaje ideal a los octavos de final.
A partir de la etapa eliminatoria, el recorrido fue mucho más exigente. Superó a Cabo Verde en un partido cambiante que terminó resolviendo Cristian Romero con un cabezazo decisivo, protagonizó una histórica remontada frente a Egipto después de encontrarse dos goles abajo en el marcador y dejó en el camino a Suiza en un intenso encuentro que terminó definiendo Julián Álvarez en el alargue.
En semifinales volvió a mostrar su personalidad frente a Inglaterra. Luego de comenzar en desventaja, la Selección reaccionó con autoridad. Enzo Fernández igualó el encuentro y, cuando todo parecía encaminarse a un nuevo tiempo suplementario, una brillante asistencia de Messi encontró a Lautaro Martínez para sellar el 2-1 y asegurar el pase a una nueva final mundialista.
España, un rival de máximo nivel
Del otro lado estará España, una selección que también llega con méritos suficientes para disputar el título.
El conjunto europeo mostró uno de los mejores niveles futbolísticos del torneo, con una propuesta ofensiva, dominio de la posesión y un plantel repleto de figuras jóvenes y experimentadas. Por eso, tanto Lionel Scaloni como los futbolistas argentinos coinciden en que será un partido extremadamente equilibrado, donde los pequeños detalles pueden definir al nuevo campeón del mundo.
Una oportunidad para entrar definitivamente en la leyenda
Además de buscar la cuarta estrella, Argentina tiene ante sí la posibilidad de conseguir una marca reservada únicamente para las mayores potencias de la historia del fútbol.
Un bicampeonato mundial convertiría a la Albiceleste en el tercer seleccionado en lograr dos Copas del Mundo consecutivas y confirmaría definitivamente a este grupo como uno de los mejores equipos que dio el fútbol internacional.
Sin embargo, incluso si el resultado no acompaña, el legado construido por Lionel Scaloni y sus dirigidos ya es incuestionable. En menos de una década consiguieron devolver a la Selección a la cima del fútbol mundial, conquistar todos los títulos posibles y generar una identificación pocas veces vista entre el equipo y los hinchas.
Este domingo habrá un nuevo capítulo. Argentina buscará escribir otra página dorada frente a España, con la ilusión intacta de volver a levantar la Copa del Mundo y cerrar el ciclo más brillante de su historia con una nueva hazaña.