Guerra

Irán suspende el diálogo con EEUU tras los bombardeos de Israel en el Líbano

Teherán suspendió las conversaciones indirectas con Washington tras los ataques israelíes en el Líbano y elevó la tensión sobre rutas marítimas estratégicas.

Irán suspendió las conversaciones con Estados Unidos y profundizó la crisis diplomática que atraviesa Medio Oriente. La decisión fue comunicada por medios estatales iraníes luego de que Teherán denunciara que las recientes operaciones militares de Israel en el Líbano constituyen una violación de los compromisos asumidos durante las negociaciones para sostener el alto el fuego vigente en la región.

La medida representa un nuevo obstáculo para los esfuerzos diplomáticos destinados a frenar un conflicto que ya se extiende desde hace tres meses y que generó consecuencias políticas, económicas y militares en varios países.

Según informó la agencia iraní Tasnim, el equipo negociador de la República Islámica decidió interrumpir el intercambio de mensajes con Estados Unidos a través de mediadores internacionales como respuesta a la ofensiva israelí en territorio libanés.

La decisión llega pocos días después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, rechazara modificaciones propuestas por Irán a un acuerdo que buscaba extender el alto el fuego y avanzar hacia la reapertura del estrecho de Ormuz.

Antes de que se confirmara la suspensión de las conversaciones, el presidente del Parlamento iraní y uno de los principales referentes de las negociaciones, Mohammad Bagher Ghalibaf, sostuvo que el bloqueo estadounidense sobre puertos iraníes y las operaciones militares israelíes en el Líbano eran "pruebas claras" del incumplimiento de la tregua.

La crisis se agravó después de que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ordenara nuevos ataques sobre Dahieh, un bastión de Hezbolá ubicado en Beirut.

De acuerdo con información citada por CNN, los planes militares habrían sido coordinados con Estados Unidos. Paralelamente, fuerzas israelíes lograron capturar un castillo estratégico de la época de las Cruzadas en el sur del Líbano, a unos 14,5 kilómetros de la frontera israelí, tras varios días de enfrentamientos.

Para Teherán, estas operaciones representan una ruptura de los compromisos asumidos en el marco de las negociaciones regionales.