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La Justicia de España condenó al hermano de Pedro Sánchez a 9 años de inhabilitación: le habían creado un cargo “innecesario”

David Sánchez fue declarado culpable del delito de prevaricación administrativa. Lo absolvieron del delito de tráfico de influencias y evitó la cárcel.

El hermano menor del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, quedó inhabilitado para ejercer cargos públicos durante nueve años, según dispuso un tribunal de la región de Extremadura.

La sentencia recayó sobre David Sánchez por su rol en la obtención de un puesto laboral que, según la Justicia, fue creado específicamente para él.

El fallo, emitido este año por la corte de Badajoz, determinó que David Sánchez fue “autor por cooperación necesaria de un delito de prevaricación administrativa”.

Sin embargo, el tribunal lo absolvió del delito de tráfico de influencias, lo que evitó que recibiera una pena de prisión.

El caso por el cargo en los conservatorios de Badajoz

David Sánchez, compositor y director de orquesta con experiencia en ciudades como San Petersburgo, Toulouse, Tokio y Madrid, fue procesado junto a otras diez personas.

La acusación señalaba que Sánchez, que utiliza el seudónimo artístico de David Azagra, había recibido un trato de favor para acceder a un puesto de coordinador de conservatorios en Badajoz, un cargo que la Justicia consideró “ni necesario ni urgente” y que respondió “al interés particular de su adjudicatario y no al interés general”.

Los magistrados concluyeron que se vulneraron los principios de mérito y capacidad y hablan de un plan ejecutado “de consuno” por los distintos acusados para favorecer al hermano del entonces secretario general del PSOE.

Según la sentencia, las maniobras para crear ese puesto comenzaron en 2016, antes de que Pedro Sánchez asumiera la presidencia del Gobierno en 2018. David Sánchez ocupó el cargo al menos hasta principios de 2025.

Los magistrados remarcaron en su fallo que “esta práctica poco ética daña la salud democrática, fomenta la corrupción y la desigualdad de oportunidades”.

El juicio, celebrado entre el 28 de mayo y el 9 de junio, dio un giro con las declaraciones del teniente coronel de la Policía Judicial Antonio Balas, quien sostuvo que la creación del puesto no partió del área de Cultura sino que fue impuesta “desde las altas instancias de la Diputación”, y de Cristina de Frutos, una de las aspirantes al puesto, que relató que antes de la entrevista le advirtieron de que la plaza “era para el hermano de Pedro Sánchez”.

El expresidente socialista de la Diputación, Miguel Ángel Gallardo, recibió una condena mayor que Sánchez: 18 años de inhabilitación. Según el tribunal, fue Gallardo quien impulsó desde la presidenciade la institución provincial la creación del puesto. El caso arrancó en 2024 a raíz de una denuncia de la organización Manos Limpias.

El impacto político para Pedro Sánchez

El juicio a David Sánchez se desarrolló entre mayo y junio y representó uno de los principales desafíos judiciales para el actual presidente español, que gobierna en minoría parlamentaria y enfrenta dificultades para aprobar presupuestos y avanzar con sus iniciativas.

Pedro Sánchez, que defendió la inocencia de su hermano y rechazó los pedidos de la oposición para adelantar las elecciones generales previstas para 2027, suma este caso a otros frentes judiciales que afectan a su entorno.

Entre ellos, los procesos por corrupción contra Santos Cerdán y José Luis Ábalos, figuras clave en su llegada al poder en 2018, y la situación de su esposa Begoña, investigada por presunto tráfico de influencias.

A este escenario se sumó la imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, aliado político de Sánchez, por tráfico de influencias a cambio de sobornos.