Desastre natural

Las lluvias en Brasil causaron al menos 34 muertos por derrumbes e inundaciones

Se registraron 49 aludes e inundaciones provocados por las fuertes lluvias caídas durante cuatro horas.

Por lo menos 34 personas murieron a raíz de los deslizamientos de tierra e inundaciones provocados por las fuertes lluvias caídas el martes en Petrópolis, ciudad serrana del estado de Río de Janeiro, informó este miércoles la Defensa Civil. "Estamos viendo escenas muy tristes, escenas de guerra", dijo el gobernador de Río de Janeiro, Claudio Castro.

Más de 180 bomberos trabajan para buscar sobrevivientes debajo del lodo a raíz de que se han registrado 52 deslizamientos de tierra provocados por las fuertes lluvias, lo que generó la destrucción de viviendas e inundaciones en el centro histórico de la ciudad colonial, ubicada a 68 kilómetros de la capital del estado, Río de Janeiro.

Desde Rusia, donde está de visita oficial, el presidente Jair Bolsonaro ordenó a ministros desplazarse a la zona del desastre para ayudar al gobierno del estado y al municipio de Petrópolis.

En cuatro horas, Petrópolis recibió el equivalente a las lluvias que espera para todo febrero. Según se puede ver en las Imágenes captadas por teléfonos celulares de los vecinos, la fuerza de las aguas y los ríos desbordados, se llevan viviendas y automóviles a su paso, en medio de la desesperación popular.Las calles del centro histórico terminaron inundadas con muchas personas protegiéndose de la corriente del agua en el techo de los automóviles que flotaban.

En 2011, Petrópolis y sus ciudades vecinas sufrieron una de las peores tragedias de la historia de Brasil, con poco más de 900 muertos y más de 100 desaparecidos a causa del deslizamiento de tierra de los morros.

Más de 50 personas murieron en las últimas semanas con las lluvias e inundaciones en San Pablo y Minas Gerais, estados vecinos al de Río de Janeiro.M ás de 120 bomberos fueron desplegados inicialmente para buscar debajo del lodo a posibles víctimas.

El peor alud se registró en el barrio Alto da Serra, donde quedaron bajo el lodo y destruidas unas 80 viviendas, y la municipalidad decretó el estado de calamidad.