Tragedia

Una violenta inundación en Nepal dejó al menos 157 muertos y cientos de turistas desaparecidos

El hecho ocurrió este miércoles de forma repentina en ambos lados de la frontera entre Nepal y el Tíbet arrastrando puentes, cortando carreteras y dañando infraestructuras.

Una crecida devastadora del río Bhote Koshi golpeó este miércoles la región de Nuwakot, en Nepal, y dejó al menos al menos 157 muertos y cientos de turistas desaparecidos tras el desborde de un río en la frontera con China. 

Minutos antes, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) registró un sismo de magnitud 5,2 cerca de la localidad nepalí de Kodari que posteriormente se confirmó que los sismógrafos detectaron el movimiento producido por el deslizamiento de tierra tras el presunto desprendimiento de un bloque de hielo de 600 metros de ancho. Tras la caída, se pulverizó al estrellarse con un valle y en segundos una masa compuesta por hielo, roca y agua bajó por el cauce del río Lhende Khola.

El desastre natural arrastró casas, camiones y personas, mientras las autoridades desplegaron una búsqueda frenética entre los escombros, por lo que el Gobierno declaró el estado de desastre en la zona por un plazo de tres meses. 

En este marco, el ejército desplegó 14 helicópteros y equipos especializados para asistir en la búsqueda de sobrevivientes y evaluar los daños en las zonas afectadas y el gobierno pidió ayuda a China y la India.

Según las autoridades de Nepal, los equipos de rescate recuperaron al menos 157 cadáveres en las zonas afectadas por la riada, mientras que permanecen sin contacto 484 turistas, entre ellos 391 extranjeros y 93 nepalíes, además de 44 miembros del Ejército, 28 policías, 13 efectivos de la Fuerza Armada de Policía y 60 trabajadores de distintos proyectos hidroeléctricos.

Al otro lado de la frontera, las autoridades chinas informaron de al menos tres muertos y 265 desaparecidos en el condado tibetano de Gyirong, según un primer balance difundido por el medio estatal CCTV. En este sentido, mientras continúan los trabajos de rescate y la búsqueda de sobrevivientes, la región permanece en alerta ante posibles nuevas crecidas y deslizamientos.