QUIEBRES INTERNOS

Cristina vuelve al centro de la escena y los intendentes buscan contener la fractura del peronismo

Mientras el cristinismo impulsa movilizaciones y actos de respaldo, dirigentes territoriales reclaman una mesa política que ordene la disputa interna en la provincia de Buenos Aires.

La interna del peronismo bonaerense atraviesa uno de sus momentos más delicados y ya genera preocupación entre intendentes, dirigentes territoriales y referentes del Partido Justicialista que observan con inquietud la creciente distancia política entre Axel Kicillof y el sector que responde a Cristina y Máximo Kirchner.

En medio de ese escenario, distintos jefes comunales comenzaron a impulsar conversaciones para conformar una mesa política que permita encauzar la discusión interna y evitar que la fractura termine debilitando al peronismo de cara al proceso electoral rumbo al 2027.

“De alguna forma vamos a tener que ordenar esto”, resumió un intendente de la Tercera sección electoral alineado con el gobernador bonaerense. La frase sintetiza el clima que atraviesa actualmente al PJ provincial, donde la falta de diálogo entre los principales sectores ya dejó de ser una tensión silenciosa para convertirse en una disputa visible y permanente.

Mientras tanto, Cristina Kirchner volvió a ganar centralidad política desde el departamento de San José 1111, donde cumple prisión domiciliaria. En las últimas semanas, dirigentes bonaerenses, intendentes, legisladores y referentes de La Cámpora comenzaron a desplegar visitas y movilizaciones hacia el domicilio de la expresidenta con el objetivo de reforzar su figura política y sostener el reclamo por su liberación.

Entre quienes pasaron recientemente por el lugar aparecen Federico Otermín, Daniela Vilar, Julián Álvarez, Emmanuel González Santalla y Florencia Saintout, entre otros dirigentes cercanos al kirchnerismo duro. La estrategia apunta a consolidar un esquema de movilización que tendrá su punto más fuerte el próximo 20 de junio con un acto masivo previsto en Parque Lezama.

En el entorno de Kicillof observan con recelo esa avanzada y consideran que parte del cristinismo busca utilizar la consigna “Cristina Libre” para profundizar el desgaste interno sobre el gobernador bonaerense. Todavía genera malestar en el Movimiento Derecho al Futuro el episodio ocurrido durante el acto del PJ bonaerense en el Teatro Coliseo Podestá, cuando militantes desplegaron banderas y cánticos reclamando la libertad de Cristina mientras Kicillof se preparaba para hablar.

Sin embargo, la expresidenta mantiene diálogo no solo con dirigentes de máxima confianza sino también con algunos intendentes que integran otros sectores del peronismo. Según trascendió, en una conversación reciente con un jefe comunal del conurbano, Cristina Kirchner consultó sobre la situación económica y social en los municipios bonaerenses.

La respuesta del intendente reflejó un diagnóstico alarmante: caída del consumo, estancamiento productivo, deterioro laboral y creciente demanda social. “Es una situación parecida a finales de 2018”, le habría transmitido el dirigente a la exmandataria.

Dentro del peronismo territorial existe además una preocupación creciente por la falta de instancias formales de coordinación política. Algunos intendentes cuestionan tanto al cristinismo como al propio Axel Kicillof por la ausencia de mecanismos de integración interna.

Uno de los reclamos apunta directamente a la conducción partidaria bonaerense. Dirigentes cercanos al gobernador admiten que la relación con Máximo Kirchner quedó seriamente resentida tras las últimas discusiones políticas y reconocen que todavía no se logró reconstruir un canal sólido de diálogo.

A la par de la interna, los intendentes enfrentan fuertes problemas de gestión derivados de la crisis económica. La caída de recursos municipales, el aumento de la demanda social y la preocupación por la inseguridad dominan la agenda diaria de los jefes comunales, que reclaman mayores definiciones políticas y administrativas al gobierno provincial.

“Hoy la prioridad tiene que ser salud, seguridad y comida”, resumió un intendente del conurbano al describir el clima social en los distritos bonaerenses.

En ese contexto, varios dirigentes consideran inevitable una instancia de negociación entre Axel Kicillof, Máximo Kirchner y el Frente Renovador de Sergio Massa para evitar una profundización de la fractura peronista. Mientras tanto, el gobernador continúa fortaleciendo su propio armado político con vistas al 2027, en un escenario donde la disputa por el liderazgo del peronismo bonaerense aparece cada vez más abierta.