Esta tarde
Diputados debate el Súper RIGI y la Ley de Lobby
La Cámara baja comenzará la discusión de los proyectos impulsados por el oficialismo.
La Cámara de Diputados debatirá este miércoles, desde las 14, en plenarios de comisiones la Ley de Lobby y el proyecto de "Súper RIGI" impulsados por el oficialismo vinculados a la transparencia institucional y al incentivo de grandes inversiones productivas.
El primer debate se dará con una reunión de las comisiones de Asuntos Constitucionales y Legislación General para avanzar en el proyecto que crea un “Régimen de transparencia y publicidad de la gestión de intereses” donde se deberán inscribir lobistas, y exige declaraciones juradas sobre intereses representados, clientes o beneficiarios de las gestiones.
En este marco, los gestores de intereses que incurran en infracciones serán sancionados con multas desde 500 salarios mínimos hasta la inhabilitación definitiva para ejercer actividades como lobistas. Además, por representación clandestina de intereses extranjeros será reprimido con prisión de seis meses a tres años e inhabilitación especial por el doble de tiempo de la condena.
Con esta iniciativa, que imita el modelo americano, el Gobierno busca darle un marco de transparencia a las gestiones legítimas que realizan empresas o intermediarios ante los funcionarios y legisladores para promover intereses sectoriales e influir en la toma de decisiones del Poder Ejecutivo y del Poder Legislativo.
El proyecto también exige obligaciones para los funcionarios públicos, tanto del Gobierno como del Congreso, que deberán dar publicidad de cada audiencia que tengan con lobistas y rendir cuentas de esos vínculos.
Súper RIGI
Por su parte, a las 15 se reunirá un plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda, Industria y y Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva para abordar este proyecto del Poder Ejecutivo, y se esperan las presencias del secretario de Coordinación de Energía y Minería, Daniel González, y el secretario de Coordinación de Producción, Pablo Lavigne.
La iniciativa se orienta a captar inversiones de gran escala en sectores que estaban excluidos en el RIGI original, y que tienen que ver con minerales críticos como litio y uranio, producción de baterías y energías renovables como hidrógeno verde, vehículos eléctricos, turbinas eólicas y paneles solares, reactores nucleares pequeños y medianos, semiconductores, inteligencia artificial, entre otros desarrollos tecnológicos.
Para ingresar a los beneficios de este esquema se exigen inversiones mínimas por 1.000 millones de dólares.
A estas industrias de "frontera" tecnológica se les ofrece un horizonte de estabilidad fiscal, aduanera y cambiaria por un período de 30 años.
En lo concreto, el régimen propone una reducción del impuesto a las Ganancias al 15%, una amortización acelerada de inversiones del 60% en el primer año (y 20% en los siguientes dos años), certificados de crédito fiscal para cancelar IVA, y contribuciones patronales con alícuota única del 10%.
Por otra parte, los quebrantos podrán deducirse sin límite temporal, en tanto que los dividendos tributarán 7%, una alícuota que bajará al 3,5% luego de cuatro años.
Asimismo, el Súper RIGI ofrece exención de derechos de importación, eliminación de derechos de exportación, y supresión de restricciones y cupos para operar.
En tanto, se propone la disponibilidad progresiva de divisas de exportación: a los 3 años los inversores del régimen podrán disponer del 100% de los dólares exportados.