Menos trabajo
La actividad metalúrgica cayó un 6,2% en 2026
El rubro volvió a caer en abril y acumula una retracción de 6,2% en 2026, según datos de Adimra.
La actividad metalúrgica registró en abril una caída interanual de 4,3% y un retroceso de 1,3% respecto de marzo, según un informe difundido por la Asociación de Industriales Metalúrgicos (Adimra). Es uno de los sectores claves para la cadena de producción fabril y opera en uno de sus peores niveles históricos.
El reporte elaborado por el Departamento de Estudios Económicos de la entidad indicó además que el sector acumuló una retracción de 6,2% en lo que va de 2026 y continuó operando muy por debajo de sus niveles máximos recientes.
La provincia de Buenos Aires registra la caída más pronunciada (5,1%), explicada por retrocesos en bienes de capital, fundición y empresas de transformación metálica vinculadas a mecanizado, corte, plegado, aberturas y productos metálicos. Las mejoras puntuales en autopartes y maquinaria agrícola no alcanzan a compensar la caída general.
El reporte elaborado por el Departamento de Estudios Económicos de la entidad indicó además que la utilización de la capacidad instalada se ubicó en 40,9%, uno de los niveles “más bajos en términos históricos”. El dato representó una caída de 6 puntos porcentuales frente al mismo período del año pasado.
Adimra sostuvo que ese porcentaje representó uno de los niveles históricamente más bajos para la industria metalúrgica y reflejó un uso muy limitado del aparato productivo. La entidad describió además un escenario industrial de carácter recesivo.
Al respecto, el presidente de Adimra, Elio Del Re, sostuvo que “el bajo uso de la capacidad instalada es el dato más preocupante y el más gráfico de lo que sucede en el sector”. Además, agregó que “no nos tenemos que olvidar que el año 2025 contra el año 2024 también había dado una caída. O sea, estamos midiendo caída tras caída”.
En esa línea, el dirigente afirmó que “la demanda continúa en niveles bajos en la mayoría de los sectores” y advirtió que las empresas metalúrgicas enfrentan “una situación crítica, con márgenes cada vez más comprometidos y un horizonte inmediato muy poco alentador”.