VISITA PAPAL

León XIV lanzó un fuerte mensaje contra la corrupción y reclamó una economía al servicio de las personas

Durante su visita oficial a Argentina, el papa León XIV pronunció un discurso ante el presidente Javier Milei y autoridades nacionales en el Palacio Libertad. Cuestionó la corrupción, defendió la vida desde la concepción, reclamó oportunidades laborales y educativas y pidió superar las divisiones políticas mediante el diálogo.

El papa León XIV dejó un mensaje de profundo contenido político, económico y social durante su intervención de este domingo 8 de noviembre en el Palacio Libertad, en Buenos Aires, donde estuvo acompañado por el presidente Javier Milei, integrantes del Gobierno, legisladores, gobernadores y representantes del cuerpo diplomático.

Durante aproximadamente 25 minutos, el pontífice planteó la necesidad de recuperar la confianza en las instituciones, fortalecer la democracia y colocar la dignidad humana en el centro de las decisiones de los gobiernos.

Uno de los pasajes más significativos estuvo dedicado a la corrupción. León XIV advirtió que estas prácticas deterioran la credibilidad de las instituciones y debilitan el vínculo entre los ciudadanos y sus representantes. En ese sentido, reclamó integridad a quienes ejercen responsabilidades públicas y recordó que gobernar implica reconocer los límites del poder y actuar en beneficio de toda la sociedad.

El jefe de la Iglesia católica también abordó la situación económica y social. Frente a las autoridades argentinas, sostuvo que las políticas económicas deben responder a las necesidades concretas de las familias, los trabajadores, los desempleados y los adultos mayores.

En particular, remarcó que el desarrollo económico no puede convertirse en un objetivo desvinculado del bienestar humano. Su intervención incluyó un llamado a generar empleos dignos y oportunidades que permitan a las familias sostener sus proyectos de vida.

Otro de los asuntos centrales fue la emigración juvenil. El pontífice expresó preocupación por quienes deben abandonar sus países para encontrar oportunidades laborales y profesionales. Consideró necesario fortalecer la educación, la formación técnica, las universidades y la investigación para ofrecer perspectivas de futuro a las nuevas generaciones.

En materia de derechos y valores, León XIV reafirmó la posición de la Iglesia contraria al aborto y defendió la protección de la vida humana desde sus primeras etapas hasta su final natural. También reclamó acompañamiento y asistencia para las personas enfermas, con discapacidad o en situaciones de dependencia.

El discurso incluyó una advertencia sobre el crimen organizado, el narcotráfico, la trata de personas y el tráfico de armas, fenómenos que, según señaló, comprometen la seguridad y la convivencia democrática. Frente a estas amenazas, consideró indispensable fortalecer la cooperación internacional y las instituciones del Estado.

En el plano político, el Papa convocó a superar los enfrentamientos mediante el respeto, la escucha y la construcción de acuerdos. Defendió el sufragio, la participación ciudadana y la libertad de expresión como pilares fundamentales de la democracia.

Asimismo, dedicó parte de su intervención a América del Sur, destacando la importancia de la integración regional y la cooperación entre países para enfrentar desafíos compartidos.

Finalmente, León XIV recordó a su antecesor, el papa Francisco, y destacó el significado especial de visitar Argentina, la tierra natal del anterior pontífice.

Su mensaje concluyó con un llamado a la responsabilidad de las actuales generaciones para construir sociedades más justas, preservar la convivencia y entregar a quienes vendrán un país con mayores oportunidades y cohesión social.