Reforma Laboral

Se perdieron 36.000 empleos y cerraron cerca de 7.000 empresas en cuatro meses

Un informe analizó que desde la implementación de la Ley de Modernización Laboral se profundizó el deterioro del empleo formal en el país.

Un informe del Instituto Argentina Grande (IAG) reflejó que se perdieron 36.000 empleos formales y cerraron 6.905 empresas en Argentina desde la vigencia de la reforma laboral hace cuatro meses.

El documento fue presentado como la primera edición del Monitor de la Reforma Laboral. Allí, el IAG recordó que la Ley de Modernización Laboral fue argumentada por el gobierno de Javier Milei bajó el objetivo de que crezca el empleo registrado y promover la creación de empresas. Sin embargo, el análisis arrojó lo contrario.

El trabajo señaló que el deterioro laboral viene de arrastre, al remarcar que se acumulan 13 meses consecutivos de caída en el empleo privado formal. En total, suma 241.200 puestos perdidos desde la asunción de Javier Milei en noviembre de 2023. En este sentido, advirtió que la destrucción alcanzó a casi la totalidad de las actividades, incluidas ramas dinámicas como la minería, el petróleo y la intermediación financiera.

Al analizar la reforma, el IAG concluyó que “el aumento de los meses de prueba y el banco de horas no parecen haber sido suficiente 'incentivo' para que el sector privado contrate bajo este nuevo esquema legal”.

En materia de ingresos, el informe puntualizó que los salarios privados continuaron perdiendo poder adquisitivo frente a la inflación. A cuatro meses de aprobada la reforma laboral, el salario privado registrado acumula una caída real del 3,7% respecto al promedio de enero-noviembre de 2023.

En tanto, desde el IAG aportaron que la cifra asciende al 8% al contemplar el IPC actualizado no implementado por el Gobierno a principios de año. Además, el salario del sector público cayó un 37,8% en el mismo período.

Datos oficiales

La baja en la tasa de entrada de trabajadores al mercado formal, que tocó un piso de 1,6% sobre el total de ocupados, explicó la reducción continua de la masa asalariada. Como contrapartida, la desocupación se ubicó en el 7,9%, la subocupación alcanzó el 11,5% y la informalidad laboral escaló al 45% de los ocupados, el valor más alto en la serie histórica de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH).

En total, más de 6 millones de personas trabajan en la informalidad en Argentina. En el último año, el sector no registrado sumó 348.000 puestos, impulsados fundamentalmente por el cuentapropismo.

Asimismo, desde el inicio de la actual gestión gubernamental han cerrado 31.342 empresas en todo el país, y solo en el último mes relevado por el Monitor se perdieron 709 firmas. El desplome afecta de manera desproporcionada a las pequeñas y medianas empresas, donde las firmas de 1 a 10 empleados registraron un recorte del -6,8% y el 47% del total de cierres correspondió a unidades productivas de hasta 100 trabajadores.