CRISIS SIN FIN
Una famosa marca de suéters de Mar del Plata pidió el concurso preventivo
La crisis en el consumo llevó a sus controladores a suspender a 175 trabajadores entre noviembre de 2025 y marzo de 2026.
La fábrica Textilana de Mar del Plata, que produce la marca de suéters Mauro Sergio, anunció este lunes la presentación oficial de su pedido de concurso preventivo para evitar llegar a la quiebra y dejar a más de 200 familias en la calle.
Desde la compañía confirmaron que se trata de un recurso ante "la contracción generalizada del consumo", y en el "contexto macroeconómico actual", que incluye la exportación masiva de productos textiles desde China y otros países.
En noviembre de 2025 Textilana tuvo que suspender a 175 trabajadores a quienes les pagó el 78% de sus salarios debido a la falta de demanda de sus productos. Sólo 60 personas siguieron en sus puestos.

La medida se mantuvo hasta el 30 de marzo de 2026 y los operarios regresaron a sus puestos el 1o de abril, pero la situación no mejoró ni siquiera con la perspectiva de la temporada otoño-invierno.
Los encargados de la fábrica ubicada sobre la ruta 88 emitieron un comunicado en el que se refirieron a un "proceso de reordenamiento" para "garantizar la plena operatividad" y "proteger el valor de la marca".
Lo que es más importante, desde la empresa aseguraron que el proceso no afectará el abastecimiento de sus productos, y remarcaron: "Entendemos que el contexto macroeconómico actual exige decisiones firmes para asegurar la sostenibilidad a largo plazo y el cumplimiento de nuestros compromisos empresariales".
Así, después de 45 años de pleno funcionamiento la compañía tendrá que renegociar su deuda con sus acreedores bajo la supervisión de la Justicia.
A principios de marzo Mauro Galván, miembro de la Comisión Interna de Textilana, habló sobre la situación con el medio de Mar del Plata y remarcó que "la gente ya no está gastando absolutamente nada, y a eso hay que sumarle las importaciones".
"Los gerentes no saben bien lo que va a suceder porque se están cerrando las ventanas de crédito. Esto no solo afecta a las cerca de 300 personas que trabajan ahí, sino a 300 familias", se refirió Galván al plantel que tenía entonces la fábrica.