MATE PROHIBIDO

Una provincia multará con hasta $500.000 a quienes manejen tomando mate: qué dice la ley y por qué se aplica la sanción

La provincia de Mendoza aplica una severa sanción económica a quienes conduzcan sin ambas manos en el volante, al considerar el consumo de mate —y otras acciones similares— como una falta gravísima por distracción al volante.

En plena temporada de verano, una medida adoptada por la provincia de Mendoza generó preocupación entre turistas y conductores habituales: manejar un vehículo mientras se toma mate puede derivar en una multa de hasta $500.000, al ser considerado una infracción grave vinculada a la seguridad vial.

Si bien la Ley Nacional de Tránsito 24.449, actualizada en marzo de 2025, establece que los conductores deben circular con ambas manos en el volante —salvo para accionar comandos como el cambio de marchas—, no tipifica de forma explícita el acto de tomar mate como una infracción puntual. La normativa nacional pone el foco en evitar distracciones, contemplando además los distintos niveles de automatización y asistencia a la conducción que incorporan los vehículos modernos.

Sin embargo, Mendoza no adhirió plenamente a esta actualización y mantiene vigente su Ley Provincial de Tránsito, aprobada en 2018. Allí se establece que el conductor debe “tener en todo momento el dominio efectivo del vehículo”, lo que se traduce en la obligación de mantener las dos manos sobre el volante, salvo situaciones excepcionales.

Desde el gobierno mendocino aclararon que no es el mate en sí el problema, sino la distracción que implica. Así lo explicó Orlando Corvalán, director de la Unidad Ejecutiva de Seguridad Vial de la provincia, quien señaló que estas conductas —al igual que beber agua, café o comer mientras se maneja— son consideradas faltas gravísimas.

La sanción prevista es de 1.000 Unidades Fijas (UF), cuyo valor actual en Mendoza es de $500 cada una, alcanzando así una multa total de $500.000. Las infracciones solo pueden ser constatadas por agentes de tránsito de manera presencial, ya que no existen sistemas automáticos o cámaras capaces de detectar este tipo de conductas.

El debate no es menor. Especialistas en seguridad vial advierten que acciones aparentemente inofensivas pueden generar reacciones reflejas peligrosas, como derrames de líquidos calientes, pérdida momentánea de visión o reducción de la capacidad de maniobra, especialmente en vehículos sin sistemas avanzados de asistencia a la conducción.

En Córdoba, otra de las provincias mencionadas en versiones periodísticas, no hubo confirmación oficial sobre la aplicación de sanciones similares. A nivel nacional, en tanto, se trabaja en la reglamentación de la nueva ley para integrar de manera más clara el rol de la tecnología vehicular en la prevención de distracciones.

Mientras tanto, en Mendoza la norma ya está vigente y las autoridades insisten en que el objetivo no es recaudatorio, sino reducir riesgos y siniestros viales, recordando que la atención plena al volante sigue siendo un factor clave para la seguridad en rutas y ciudades.