LA PLATA
Tomó el auto de su padre sin permiso y terminó protagonizando una seguidilla de choques en La Plata
El adolescente, de 16 años, habría tomado el vehículo familiar y circulado por distintas calles de Lisandro Olmos. Chocó contra dos autos, dañó una vereda y estuvo cerca de atropellar a peatones antes de que vecinos lograran detenerlo.
Un adolescente de 16 años protagonizó este domingo una preocupante secuencia de accidentes y maniobras peligrosas en Lisandro Olmos, La Plata. El episodio ocurrió alrededor de las 12:40 y terminó con varios vehículos dañados, destrozos en una vereda y momentos de tensión entre los vecinos.
De acuerdo con el relato de una vecina, el joven se encontraba en las inmediaciones de su domicilio, en la zona de 49 y 203, cuando habría tomado sin autorización el automóvil de su padre y comenzó a circular por el barrio.
La primera colisión se produjo en la zona de 44 y 200. Allí, el adolescente impactó contra un automóvil que permanecía detenido en un semáforo. En el vehículo se encontraban varias personas, entre ellas un hombre que utilizaba muletas y una mujer que llevaba colocado un cuello ortopédico.
Tras el choque, el joven continuó la marcha y se alejó del lugar. La secuencia siguió por calle 45 hasta llegar a la intersección con 201, donde, según el testimonio de una testigo, pasó muy cerca de un peatón.
Poco después, el automóvil terminó subiéndose a la vereda a la altura de un comercio ubicado sobre 201, entre 46 y 47. Allí provocó daños en el sector peatonal y volvió a impactar contra otro automóvil que se encontraba estacionado.
La situación generó todavía mayor preocupación porque, siempre según los testimonios recogidos, un hombre que se encontraba sobre la vereda estuvo a pocos metros de ser embestido.
El recorrido finalizó en 47 entre 201 y 202, donde un grupo de vecinos logró detener la marcha del vehículo y poner fin a la peligrosa secuencia.
Vecinos de la zona manifestaron su preocupación por lo ocurrido, especialmente porque se trata de un sector con circulación habitual de peatones y clientes de comercios, además de la presencia frecuente de niños en las inmediaciones.
Pese a la cantidad de choques y situaciones de riesgo registradas durante el episodio, no se informaron víctimas con lesiones de gravedad. Posteriormente, el padre del adolescente habría asumido la responsabilidad por los daños materiales ocasionados.